WhatsApp inicia pruebas como plataforma de pagos en India

Los problemas en el uso de efectivo que ha ocasionado la desmonetización de los billetes de mayor denominación de la India ha permitido que nuevas plataformas de pago se introduzcan para atender la emergencia en el sistema de pagos que ocasionó la medida en el gigantesco país con una población de más de 1.200 millones de habitantes.

Por esto no sorprende que WhatsApp aproveche las características, el tamaño y los avances de ese mercado indio para probar la plataforma que la introduciría en el mundo de los pagos móviles, con la ventaja que le dan sus más de 1.000 millones de usuarios en todo el mundo.

En este sentido, la app de mensajería instantánea propiedad de Facebook Inc. ha informado que contratará un operador local de transacciones digitales para realizar la prueba. India constituye el mayor mercado de WhatsApp con 200 millones de usuarios, por lo que resulta ideal para establecer la factibilidad de los pagos persona a persona.

Cabe recordar que WhatsApp no es el primero en tener la idea: BBM de Blackberry mantiene activo BBM Money en Indonesia y movimientos similares han sido emprendidos en China por la aplicación de mensajería instantánea WeChat, de Tencent Holdings.

Esta empresa cuenta con un amplio catálogo de servicios que se pueden pagar a través de ella y que le permiten a sus usuarios utilizar la aplicación como monedero para adquirir productos y servicios sin salir de la aplicación.

No obstante, a pesar de que Blackberry sigue siendo popular en Indonesia, la India es un mercado bastante mayor lo cual le daría ventaja a WhastApp, que se ha convertido en un estándar en la población de ese país, por lo que el costo de entrada sería mínimo.

La implementación de esta plataforma de pagos está prevista para dentro de 6 meses, si consiguen un socio local con las credenciales, habilidades, así como los antecedentes técnicos y financieros necesarios para que se entienda con UPI (India Unified Payments Interface) y la aplicación de pagos BHIM.

Ambas permiten transferencias de dinero y pagos de comerciantes usando números móviles basados en el país.

“India es un país importante para WhatsApp y estamos entendiendo cómo podemos contribuir más a la visión de Digital India. Estamos explorando cómo podríamos trabajar con compañías que compartan esta visión y escuchen atentamente los comentarios de nuestros usuarios“, dijo un portavoz de WhatsApp, refiriéndose a un programa gubernamental emblemático que tiene como objetivo impulsar el uso de servicios basados en Internet en esa nación.

Las transacciones digitales en la India han aumentado después de que en noviembre el primer ministro Narendra Modi prohibiera la circulación de billetes de alto valor, que representaban más del 80% de la moneda en circulación en ese momento en el país .

Fuente: Tecnopymes

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Japón legaliza bitcoin como método de pago

La tierra del sol naciente ha empezado a figurar en el horizonte asiático como una referencia en proyectos y avances regulatorios de blockchain y, especialmente, de Bitcoin. Este significativo crecimiento en tecnología de contabilidad distribuida se ha visto reforzado por el interés de las autoridades japonesas de legalizar el uso de Bitcoin como método de pago en todo el país, medida que será aplicada este próximo primero de abril.

La Agencia de Servicios Financieros de Japón, también conocida como FSA, dio a conocer recientemente en un comunicado público la aplicación de la ley de modificación de las ordenanzas de préstamos de dinero y de la ley de la banca por decreto ministerial sugerido por los abogados de la firma Anderson Mori & Tomotsune el 7 de febrero.

La autoridad también dio a conocer que se realizó una consultoría pública sobre dicha modificación, la cual recaudó un total de 5.307 comentarios de 72 individuos y compañías alrededor de todo el país, quienes dieron su opinión y recomendaciones sobre este asunto.
Las casas de cambio se someten a las regulaciones

Para hacer a la criptomoneda bitcoin un método de pago legal en Japón esta tecnología debe someterse a un grupo de regulaciones acordadas por la FSA, las cuales se extenderán a las casas de cambio y cualquier tipo de servicio que maneje dinero virtual de las personas.

Las regulaciones van desde requisitos administrativos y legales para el préstamo de servicio por parte de cualquier negocio en Japón, hasta normativas de prevención de transferencias de fondos de actividades ilícitas, como por ejemplo las normas de identidad del cliente (KYC) y anti-lavado de dinero (AML).

Estas normativas ya han empezado a ser aplicadas por casas de cambio del país como Coincheck y Zaif, las cuales ofrecieron a sus clientes un conjunto de requerimientos de identificación que serán de obligatorio cumplimiento.

A diferencia de las medidas de identificación y prevención de lavado de dinero tomadas por el gobierno chino recientemente que obligaron a la suspensión de servicios la mayoría de las casas de cambio del gigante asiático, estas regulaciones promovidas por el gobierno japonés no son tan rigurosas e incluso algunas casas de cambio han notificado ya contenerla en sus reglamentos, como ocurrió con BitFlyer. Por lo cual, no se espera mayores inconvenientes para este primero de abril.
Sólo un método de pago

Sin embargo, no todo es color de rosas, aunque la legalización de Bitcoin en Japón es un gran paso para esta criptomoneda y para el ecosistema, en general, de blockchain, también posee sus contratiempos. La ley propuesta a la FSA contempla a Bitcoin como método de pago, más no como una moneda propiamente dicha.

Bitflyer define a la nueva ley en un comunicado sobre este tema en los siguientes términos:

Las nueva ley define a Bitcoin y a otras monedas virtuales como una forma de método de pagos, no como una reconocida y legal moneda. Bitcoin seguirá siendo tratada como activo a menos que se realicen futuras revisiones o directivas en la ley de impuestos japonesa.
BitFlyer

Esto ha creado cierta inseguridad y dilema en aquellos que han empezado a adoptar a Bitcoin frente a este vacío legal sobre cómo reportar propiamente a las autoridades de impuestos los fondos, así lo ha reportado Nikkei Asian Review. Por los momentos, aquellos inversionistas en Bitcoin han estado reportando los fondos en esta criptomoneda en sus libros y balances de inventario, así como también reflejados como “pasivos”. No obstante, se espera que luego de la puesta en vigencia de esta nueva ley se empiece a reconsiderar sobre este tema en específico.

Por ahora, las autoridades japonesas, así como las grandes compañías y consorcios del país, parecen estar más enfocados en la creación de un lugar transparente y jurídico para la tecnología blockchain en miras de una aplicación financiera nacional. El grupo financiero Mizuho se ha puesto manos a la obra en cuanto a la creación de proyectos en la incubadora blockchain de la compañía para evaluar la aplicación de pagos transfronterizos, uso de bitcoin a nivel bancario y la aplicación de la plataforma Hyperledger. Asimismo, también se ha desatado una ola de inversionistas de gigantes financieros en conjunto con el posicionamiento de Japón como el país de mayor transa de Bitcoin.

Fuente: CriptoNoticias

¿Cuáles son los medios de pago electrónico usados en Chile?

El avance de Internet como plataforma ha generado un desarrollo vertiginoso del comercio electrónico, abriendo nuevos horizontes para proveedores de bienes y servicios. Este avance acarrea que los sistemas de pago deban evolucionar, permitiendo a los consumidores pagar a través del mismo medio por el cual celebran sus contratos.

Un sistema de pago electrónico permite y facilita la aceptación de pagos para las transacciones en línea a través de internet. Los sistemas de pagos electrónicos realizan la transferencia del dinero (transferencia de información) entre compradores y vendedores en una acción de compra-venta electrónica, generalmente a través de una entidad financiera autorizada por ambos.

Esta evolución ya ha traspasado la barrera del computador de escritorio, llevando al e-Commerce a aparatos móviles como smartphones y tablets, ampliando la noción a m-Commerce.

Las maneras en que se instrumentalizan los medios de pago electrónico son muy variadas. A continuación se caracterizarán aquellos instrumentos más relevantes en el comercio electrónico.

1. Tarjetas Bancarias

Tradicionalmente, por razones de capital y de fe pública, han sido los bancos quienes emiten y operan las tarjetas. La tarjeta es el instrumento de pago electrónico por excelencia (por ejemplo VISA (tarjeta de crédito), VISA Electron (débito), MasterCard (crédito) MasterCard Maestro (débito), American Express (crédito), Diners (crédito), Transbank RedCompra (débito)). Es la más popular de las formas de pago empleadas en el comercio electrónico y los esfuerzos han ido destinados a ofrecer seguridad y confiabilidad a su uso. Sus manifestaciones más típicas corresponden a pagos de transacciones hechas por medio de tarjeta de débito y de crédito con cargo a las cuentas bancarias del titular.

En Chile la emisión y operación de tarjetas de Crédito y Débito se encuentra regulada por disposiciones del Banco Central de Chile, Capítulos III.J 1, y 2 del Compendio de Normas Financieras y la  Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras en su recopilación actualizada de Normas, Capítulo 8-3 para Crédito y 2-15 para Débito, sin perjuicio de otras circulares.

En un esquema clásico de transacción con tarjeta de crédito o débito participan los siguientes actores:

A. Emisor: Persona jurídica, generalmente un banco, que concede a un cliente una determinada tarjeta. El Banco tiene la facultad de emitir y poner en circulación una tarjeta, por cuanto en forma previa ha suscrito un contrato con una organización internacional de medios de pago que le ha otorgado la licencia, o bien son tarjetas de su propia emisión.

B. Adquiriente: Persona Jurídica, generalmente un banco, que afilia al Establecimiento Comercial para que acepte las tarjetas como medio de pago.

C. Tarjetahabientes o Tarjetadebitantes: Titular o Usuario de una tarjeta de crédito o débito.

D. Establecimiento Comercial: Acepta que el pago de sus bienes o servicios sean realizados con las tarjetas emitidas por el Emisor.

Eventualmente pueden existir otros participantes:
• Operador: Quien se encarga de realizar los servicios administrativos que requieran los emisores, tales como el Rol Emisor, Adquirente o ambos, la afiliación de los establecimientos comerciales y la relación con las Marcas Internacionales, por cuenta y riesgo de su mandantes.
• Marcas Internacionales
• Prestadores de Servicios de Redes.

2. Tarjetas Monedero

Dentro de las tarjetas bancarias están también las Tarjetas Monedero o Pre pago, estas son tarjetas emitidas por una entidad bancaria que incorporan un chip en el cual puede ser almacenado, previo pago en la entidad bancaria emisora, un  valor monetario que, a su vez, puede ser descontado fraccionaria o completamente en cualquier comercio que posea un lector de este tipo de tarjetas.

El sistema de tarjetas se fundamenta en la existencia de una transacción donde existe presencia física de la tarjeta crédito/débito, actualmente en una clave secreta que sólo el usuario debe conocer, y redes privadas a nivel nacional que permiten que fluya la información, y un sistema contractual que involucra a todos los que participan en la operación, suscribiéndose numerosos y complejos contratos entre todos los participantes.

Las Tarjetas Monedero se presentan como una posible solución al problema de los micropagos, es decir, pagos de pequeñas cantidades cuyo abono por tarjeta tradicional genera unos costos excesivamente altos.

La principal ventaja de este medio de pago es que permite realizar pagos pequeños, tal y como si se tuviera un monedero real, gozando de anonimato, todo ello sin necesidad de portar físicamente el dinero. Existen monederos recargables y desechables, únicos y multipropósito, estos últimos permiten combinar en forma segura y en una misma tarjeta, diversos productos o servicios tanto financieros como no financieros.

Los Monederos Electrónicos, representan una gran ventaja financiera frente a los cajeros automáticos, pues no requieren la inmovilización del dinero líquido, ya que el depósito es soportado por cada uno de los usuarios en su tarjeta y con cargo a su cuenta.

Actualmente en Chile solo pueden operar Monederos electrónicos los bancos, y su regulación se encuentra en el Capítulo III.J.3 del Compendio de Normas del Banco Central de Chile. Sin embargo, se encuentra en trámite un Proyecto de Ley, que permitiría a Entidades no bancarias constituirse en Emisores y Operadores de tarjetas de Prepago, constituyendo un avance sobre esta materia.

3. Transferencia Electrónica de Fondos

Hoy nos resulta habitual que una persona realice una transferencia de fondos desde su computador a otra cuenta distinta del mismo u otro banco, transacción que, además, en Chile tiene la particularidad de ser inmediata. Naturalmente por el computador no viaja el dinero sino solo información.

Las Transferencias Electrónica de Fondos (TEF) en línea, requieren la existencia de un banco originador y de un banco receptor. Como existen múltiples emisores y receptores no parece viable que cada banco celebre acuerdos individuales con el resto de los bancos, por lo que existe switch de comunicaciones (una infraestructura segura) que es capaz de recibir, registrar y distribuir diversas instrucciones e información originada en los bancos emisores hacia bancos receptores destinadas a perfeccionar y materializar las operaciones recibidas. Con la información de las TEF efectivamente cursadas por los bancos, el switch determina e informa a su vez los saldos diarios a pagar a cada uno de  los bancos involucrados, pagos que cada banco realiza hacia el final del día en el Sistema de Liquidación Bruta en Tiempo Real del Banco Central de Chile.

La regulación específica de las TEF, se encuentra en el Capítulo 1-7 de la Recopilación Actualizada de Normas de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras.

4. Dinero Electrónico; La irrupción de Bitcoin

El dinero no es otra cosa que la representación de un valor abstracto admitido para la realización de intercambios y respaldado por una autoridad pública. En el supuesto del dinero electrónico esta representación, en lugar de papel, estaría contenida en bits y concretamente en cupones criptográficos.

Hoy el mayor desarrollo de este modelo de medio de pago se encuentra en los denominados bitcoins. Bitcoin es la primera moneda digital descentralizada. Los Bitcoins son monedas digitales que se puedan enviar por Internet. Comparado con otras alternativas Bitcoin ofrece varias ventajas:

• Son transferidos directamente de persona a persona a través de la red, sin pasar por un banco u otro intermediario. Esto acarrea, que las comisiones sean menores, que puedan usarse en cualquier país, que las cuentas no sean bloqueadas y que no haya pre-requisitos ni limitaciones arbitrarias.
• Requieren de una billetera electrónica, es decir, un software que se instala en el computador o en el dispositivo móvil. Esta billetera genera una dirección única y específica para el usuario, misma que necesitará compartir si desea hacer transacciones. Cada billetera tiene una clave privada que se usa para generar firmas digitales que verifican la identidad y evitan alteraciones a las transacciones.
• Las transacciones con Bitcoins son verificadas usando un registro público compartido, llamado blockchain, que mantiene absolutamente todas las transacciones que se hacen sin excepción. Blockchain asegura que un usuario efectivamente tiene la cantidad de Bitcoins que pretende gastar.

Una transacción con esta moneda virtual es en realidad una transferencia de una cantidad entre dos billeteras o direcciones de Bitcoin. Las transacciones son trasmitidas y confirmadas en la red mediante un proceso llamado Mining, un sistema distribuido que se usa para confirmar e incluir transacciones en el blockchain, manteniendo un orden cronológico y distribuye el proceso en diversos equipos de cómputo. Parte de lo que hace este sistema es implementar varios niveles de seguridad que evitan la manipulación o alteración de las transacciones que se llevan a cabo.

La red de Bitcoins se mantiene segura gracias a los denominados “mineros”, éstos son individuos recompensados por medio de Bitcoins por su trabajo verificando transacciones. Una vez que estas transacciones son verificadas se almacenan permanentemente en la red.

Bitcoin es un gran avance para las empresas ya que les permite reducir las comisiones por sus transacciones (desintermediación bancaria), no tiene costos y resulta fácil comenzar a aceptar Bitcoins, no hay reembolsos fraudulentos y se obtiene, además, un negocio adicional de la comunidad Bitcoin.

Adicionalmente, Bitcoin está siendo aceptado universalmente como medio de pago. Es un pago garantizado que no depende de la existencia de fondos en una cuenta ni la concesión de crédito de un tercero, no hay costos para el usuario y es anónimo, ya que no queda ni rastro de las personas que lo utilizan.

A simple vista es fácil reconocer las ventajas que el dinero electrónico ofrece como modo de articulación del cumplimiento del pago. No obstante, también  presenta dificultades que no pueden ser obviadas: El registro de las transacciones, la confianza en el emisor, eventuales fraudes, y seriedad en las empresas emisoras, entre otros.

5. Pagos Móviles

El uso y generalización del teléfono móvil en los últimos años ha llevado a algunas empresas (telefónicas, bancarias, de servicios) a desarrollar sistemas de pago basados en el habitual teléfono móvil.

Las modalidades más usuales son:
• sistema de pago basado en tarjetas prepago (a imagen de las populares tarjetas telefónicas).
• un pago en cargo indirecto a la tarjeta de crédito del usuario, previa confirmación telefónica del pago.

En el primer caso, el usuario adquiere una tarjeta prepago en cualquiera de los establecimientos autorizados por la compañía prestadora del servicio y elige el Comercio y el producto deseado, presionando el ícono de la empresa que suministra el servicio de pago. En ese momento se inicia una conexión segura con la empresa suministradora del servicio de pago, la cual solicitará al usuario que introduzca las cifras del código secreto incluido en la tarjeta prepago. De esta forma, la empresa suministradora del servicio de pago conocerá el importe total del cual el usuario es acreedor, procediendo a autorizar el pago si el precio del bien o del servicio es inferior al saldo remanente en la tarjeta prepago.

Este sistema tiene ventajas indudables: Es seguro, confidencial, anónimo y completamente electrónico. No obstante también presenta inconvenientes: el comercio puede estar limitado a la afiliación que haya realizado la empresa que suministra el servicio, y sólo es una solución válida y eficaz al problema de los micropagos pero haciendo imposible el pago de bienes y servicios de valor elevado.

En el segundo caso, el pago de bienes y servicios de costo elevado puede ser solventado mediante un pago móvil, aun cuando la operación no se realiza únicamente en la red. En efecto, es necesario convertirse en titular de una tarjeta de crédito, recibir un Código o PIN (Número de Identificación Personal), y confirmar vía teléfono los pagos deseados, para que la empresa autorice y lo haga efectivo.

Esta segunda modalidad, si bien hace posible el pago de importes elevados, presenta serios inconvenientes:
• Es una solución que sigue sin ser global. El usuario sólo tiene la posibilidad de contratar con los comercios adheridos a la empresa prestadora del servicio de pago.
• No es confidencial. Todos los intervinientes en el pago conocen el precio y el bien o el servicio contratado.
• No es anónimo, pudiendo el banco elaborar un perfil de los gustos y hábitos del comprador.

6. Sistema de Pago por Correo Electrónico

Son sistemas de pago online relativamente recientes que permiten la transferencia de dinero entre usuarios que tengan correo electrónico, que es la aplicación más difundida de la Red. No requieren un software especial ni exigen afiliación de ningún tipo; permiten la privacidad ya que no viajan datos sensibles por la Red.

Estos sistemas permiten la recepción y envío de dinero en Internet de forma rápida y segura entre comprador y vendedor. Para ello se tiene la posibilidad de registrarse en su sitio web y obtener servicios como suscripción a pagos periódicos, realizar el pago desde una cuenta bancaria, o incluso que el dinero se deposite en la propia cuenta del Operador del sistema. Este tipo de pago tiene un costo por el cobro de comisión al comercio, no así al consumidor online.

Conclusiones

En general los mayores desafíos legales a los que se enfrentan los medios de pago electrónicos consisten en permitir la privacidad y  confidencialidad de los datos, el anonimato en la transacción, la seguridad y confiabilidad en el uso de la información, costos razonables para el usuario a la hora de realizar sus pagos y en una solución oportuna y accesible a la hora de resolver disputas.

Fuente: CCS +

¿Por qué los latinoamericanos compran y venden poco por internet?

La brecha normativa y el rol de la confianza en el comercio electrónico de la región.

El comercio electrónico es una modalidad de intercambio creada gracias al desarrollo de la red y concretada mediante el conjunto de dispositivos que permiten acceder a ese “ciberespacio”.[1] Según una estimación preliminar de la Fundación ECommerce, el valor de las transacciones electrónicas efectuadas bajo la modalidad B2C (businesss to consumer) creció 17% en 2016, sumando un monto de US$2.671 mil millones. Este desempeño del comercio electrónico resulta excepcional en el deslucido cuadro de la economía y del comercio mundial: se estima que este último decreció 5% a precios corrientes el año pasado.

La misma entidad informó que el monto de comercio electrónico en 2015 alcanzó 3,1% del PIB mundial. En América Latina, el monto de las transacciones de este tipo fue US$ 50,4 mil millones, apenas 0,9% del producto regional y tan solo 2,2% del total comerciado en el mundo por esta vía. Estas cifras reducidas no se deben a que los latinoamericanos estén fuera del ciberespacio: la región tiene un 10,5% de los internautas del globo, con una población que alcanza el 8,5% del total.[2] Los latinoamericanos navegan la red, pero compran y venden poco en ella.

Se puede inferir que la explicación de esta brecha que exhibe América Latina es multicausal: bajos niveles relativos de ingreso por habitante, menor impulso innovador en las tecnologías propias del ciberespacio, débil desempeño en transporte y logística y, sin duda, factores atribuibles a la infraestructura comercial y financiera de la región; por ejemplo, menor bancarización y, también, menor confianza en los instrumentos electrónicos para realizar compras y pagos.

Esa falta de confianza deriva a su vez de un desfase importante en materia de regulación: las reglas no están claramente establecidas o bien, no se conocen; tampoco se sabe bien cómo y quién garantiza su cumplimiento.

Este artículo investiga aspectos del desafío regulatorio que tiene la región en materia de comercio electrónico –con énfasis en el aspecto transfronterizo–, comentando instrumentos de referencia respecto a los cuales podría comenzar a fundamentarse una mejor superestructura normativa para este dinámico segmento del comercio mundial.

La revolución electrónica del mercado y sus desafíos regulatorios

Como fenómeno relativamente novedoso, el comercio electrónico presenta ingentes tareas en materia regulatoria que abarcan tanto el plano doméstico como el internacional. En rigor, por ser uno de los resultados más visibles de la revolución tecnológica de la globalización, en el comercio electrónico es difícil distinguir los aspectos domésticos de los internacionales. Siendo la red, desde su inicio, un sistema de conexión mundial, es natural que diese lugar a vínculos comerciales transfronterizos en potencial igualdad con los vínculos domésticos.

Los desafíos regulatorios mencionados incluyen, entre otros aspectos, la necesaria actualización de muchos soportes jurídicos de las transacciones comerciales. En el mundo previo al ciberespacio un contrato comercial debía contar con un soporte de papel; pero la red abrió la posibilidad de crear otro tipo de soporte físico de los contratos: el documento electrónico, incluyendo la firma digital. De la misma forma, mecanismos de pago, solución de controversias y dispositivos que hagan regir los contratos son algunos ámbitos en los cuales la estructura jurídica del comercio debe adecuarse a los nuevos medios provistos por esta revolucionaria tecnología.

Las iniciativas de regulación del comercio electrónico tienen ya una historia a la que aportan diversas propuestas normativas, generadas en espacios multilaterales o por acuerdos comerciales y de integración en espacios regionales.

Los primeros pasos: La “Ley Modelo” y la “Convención” de Naciones Unidas

Ya en 1996, la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (CNUDMI) publicó una Ley Modelo sobre Comercio Electrónico, luego enmendada por la Convención sobre la Utilización de las Comunicaciones Electrónicas en los Contratos Internacionales de 2005.

La Ley Modelo de la CNUDMI busca establecer un conjunto de reglas internacionalmente aceptables encaminadas a suprimir los obstáculos jurídicos y a dar una mayor previsibilidad al comercio electrónico, equiparando el trato dado a la información sobre papel al trato dado a la información electrónica. Además, la Ley Modelo establece normas para la formación y la validez de los contratos concertados por medios electrónicos.

Algunas disposiciones de la Ley Modelo fueron enmendadas por la Convención. Esta tiene por objeto facilitar la utilización de las comunicaciones electrónicas en el comercio internacional, garantizando que los contratos concertados electrónicamente y las comunicaciones intercambiadas por medios electrónicos tengan la misma validez y sean igualmente ejecutables que los contratos y las comunicaciones sobre papel. La Convención fomenta la armonización de las reglas aplicables al comercio electrónico y promueve la uniformidad en la adopción de instrumentos nacionales basados en la Ley Modelo, aparte de actualizar y complementar ciertas disposiciones.

Repercusiones en América Latina

El impacto de estos instrumentos en los marcos regulatorios del comercio en América Latina ha sido escaso. Son pocos los países que han promulgado legislación doméstica basada o inspirada en la Ley Modelo: Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Venezuela.[3] A la fecha, solo Honduras ha ratificado la Convención; Colombia, Panamá, Paraguay y México figuran como países signatarios.[4]

Es decir, desde el ángulo de la (necesaria) promulgación de legislación doméstica que cubra al comercio electrónico, muchos países de la región no han tenido avances sustantivos. Esto es llamativo dado que la Ley Modelo tiene ya más de dos décadas de existencia y, sin duda, el comercio electrónico es una realidad de segmentos importantes del mercado en todos los países.

¿Una vía OMC para alcanzar una normativa moderna?

Las oportunidades que brinda el comercio electrónico para las exportaciones regionales es indudable: las plataformas comerciales son casi por definición, mundiales y, por tanto, ofrecen una ventanilla de oferta a la que potencialmente puede acceder una inmensa cantidad de consumidores. Esto, por supuesto, requiere inversiones, acceso a infraestructura, condiciones de seguridad jurídica para las transacciones como las que se han mencionado, entre otros elementos.

En este aspecto, Meltzer (2016), argumenta que el aprovechamiento de las oportunidades que surgen del flujo transfronterizo de datos brindado por la red depende de tres elementos:

  1. Regulación: para dar a los consumidores y empresas la confianza para participar en transacciones electrónicas transfronterizas; por ejemplo, ley de protección del consumidor, mecanismos de solución de controversias, medios de pagos electrónicos, seguridad de los datos.
  2. Libertad de flujo de datos: no aplicación de regulaciones que limiten la libertad de flujo de la información a través de la red.
  3. Cooperación entre países con el fin de controlar externalidades negativas que puedan surgir y que podrían inducir medidas proteccionistas.

Para alcanzar estos requisitos, este autor recurre al acervo jurídico multilateral y propone opciones de política que actualicen y optimicen las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).[5] Una de las vías sería la negociación de un acuerdo plurilateral sobre comercio electrónico que contenga compromisos sobre temas tales como accesos a mercados de servicios en línea, libre flujo de datos, localización de datos, sistemas de protección de la propiedad intelectual, cooperación regulatoria, y trabajo de gobiernos, empresas y organizaciones no gubernamentales.

Sin embargo, las perspectivas de negociación en el ámbito de la OMC han sido las menos dinámicas en los últimos años en comparación con la proliferación de acuerdos preferenciales.[6] En realidad, tomando como referencia genérica los puntos que enuncia Meltzer, puede verse que, en los tratados regionales existentes, el comercio electrónico se encuentra débilmente regulado tanto desde el punto de vista doméstico como transfronterizo.

En cierto sentido, esto no es sorprendente dada la enorme complejidad que tiene la adaptación de una estructura jurídica comercial a la revolución que plantea la posibilidad del intercambio global dada por los nuevos medios creados por la red. La incorporación de esta realidad a la legislación doméstica, y la posterior convergencia y armonización en la esfera global, son, necesariamente, procesos lentos en los que interviene un cúmulo de negociaciones y decisiones y en los que se requiere una progresiva acumulación de experiencia.

El enfoque del TPP y el desfase de América Latina

Es natural que las complejidades de una negociación sean menores en un ámbito regional restringido: en principio, pocos países en la mesa de negociaciones podrían alcanzar un equilibrio respecto a tratativas más pobladas; si, además, estos países tienen mayor experiencia, es más probable que el ejercicio culmine exitosamente y rinda frutos tangibles. Esto es válido también cuando el objetivo es obtener instrumentos armónicos que sustenten el comercio electrónico. En todo caso, debe considerarse que un enfoque regional de un tema inherentemente global ‑como lo es el comercio electrónico‑ podría fragmentar el espacio regulatorio, si no se plantea de complementarios a los compromisos multilaterales.

El Acuerdo Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) presenta, posiblemente, el compromiso con la gama más amplia de aspectos relativos a la regulación del comercio electrónico transfronterizo; de hecho, incorpora varios propuestos por Meltzer. La reciente incertidumbre respecto a su entrada en vigor, dada la salida de EE.UU. no atenúa sus propiedades como referencia negociadora. Por ello, resulta interesante analizar qué tan lejos han llegado los países de América Latina en sus acuerdos, intra- y extra-regionales en comparación con los componentes respectivos del TPP.

El comercio electrónico está regulado esencialmente por el capítulo 14 del TPP y abarca quince aspectos.[7] ¿Cómo se comparan con acuerdos latinoamericanos? Una muestra significativa de estos comprende: MERCOSUR, Alianza del Pacífico (AP), Centroamérica–Asociación Europea de Libre Comercio (AELC),[8] Centroamérica–Unión Europea, República Dominicana y Centroamérica–EE.UU. (DR-CAFTA, por sus siglas en inglés), y Centroamérica–México. (Cuadro 1).

Cuadro 1. Disposiciones sobre comercio electrónico en acuerdos regionales seleccionados

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Notas: CA: Centroamérica; AELC: Asociación Europea de Libre Comercio; UE: Unión Europea; DR-CAFTA: Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y EE.UU. (según siglas en inglés).
Fuente: Elaboración propia con información de INTrade-IJI y fuentes nacionales.

Los quince aspectos cubiertos por el TPP se pueden agrupar en tres grandes grupos:

  1. Legislación interna del comercio electrónico que influye en la regulación de transacciones transfronterizas: el TPP compromete a sus partes a disponer de un marco regulatorio doméstico coherente con principios internacionales y ‑esto es muy relevante‑ contar con leyes de protección del consumidor en línea y de la información personal generada por cada transacción. Ninguno de estos requerimientos se encontró en los acuerdos regionales analizados, a excepción de la AP que dispone que las partes adopten un marco legal que provea de protección a la información personal de los usuarios del comercio electrónico.

    Solo algunos acuerdos tienen artículos relacionados con la transparencia en las leyes internas: los acuerdos de Centroamérica-México y el DR-CAFTA requieren que las partes hagan públicas sus leyes, reglamentos o medidas que se relacionen con el comercio electrónico en general; y la AP sobre sistemas de protección al consumidor existentes en cada país, en particular; y sobre proveedores que hayan sido sancionados por infracciones a los derechos de los consumidores en el comercio electrónico. Finalmente, el Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea solo propone mantener un diálogo entre las partes sobre esta cuestión.

  2. Disposiciones que facilitan y fomentan el comercio electrónico: estas incluyen requerimientos tradicionales, como no aplicar aranceles, mantener los principios de no discriminación, crear un mecanismo de solución de diferencias, y cooperar en diferentes ámbitos; y aspectos novedosos sobre el acceso a internet, la transferencia de datos entre países, la localización de instalaciones electrónicas y el reconocimiento de documentos electrónicos.

    En cuanto los requerimientos tradicionales, excepto el MERCOSUR, todos los acuerdos regionales analizados incluyen disposiciones sobre la no aplicación de aranceles a las transacciones electrónicas; y los principios de no discriminación están presentes en la AP, y los acuerdos Centroamérica–México y el DR-CAFTA. Solo la AP plantea mecanismos de solución de controversias específicos para las transacciones electrónicas. La cooperación es el elemento más presente en los tratados analizados, aunque ninguno cubre todos los aspectos mencionados en el TPP: asistencia a PyMES, intercambio de información sobre aspectos regulatorios, participación en foros regionales e incentivos al sector privado.

    Por su parte, los aspectos novedosos casi no se encuentran en los acuerdos de la región. Solo existen compromisos futuros de negociación sobre transferencia internacional de información por medios electrónicos en la AP y en los acuerdos Centroamérica–México y DR-CAFTA; así como una sugerencia sobre la aceptación de documentos electrónicos en el Protocolo Comercial de la AP.

  3. Aspectos de seguridad propios del comercio electrónico: como el uso de autenticación y de firmas digitales, la regulación de mensajes no solicitados, la ciberseguridad y la prohibición de requerir el acceso a los códigos fuente. A pesar de la importancia de estos elementos en la realización de las transacciones electrónicas, y en especial en el comercio transfronterizo, solo la autenticación y el uso de firmas electrónicas se encuentra regulado en cuatro de los seis acuerdos analizados: MERCOSUR, Centroamérica-Unión Europea, Centroamérica-México y AP. De los restantes puntos que dispone el TPP, únicamente la regulación de los mensajes electrónicos no solicitados aparecen como compromisos de futuras negociaciones en la AP y el acuerdo Centroamérica-Unión Europea.

¿Dónde está América Latina? ¿Qué puede hacer?

Primero, los países de América Latina se encuentran rezagados en términos de regulación del comercio electrónico, y esto se observa tanto hacia adentro como hacia afuera de las fronteras. Solo ocho países de la región tienen legislaciones internas acordes con lineamientos internacionales, y uno solo ha ratificado el instrumento propuesto por Naciones Unidas.

Segundo, dentro de los acuerdos regionales, la AP es el que contempla la mayor cantidad de cuestiones relacionadas con el comercio electrónico, aunque deja por fuera algunas importantes. La AP replica diez de las quince normativas propuestas por el mega-acuerdo, y esto puede estar relacionados con dos factores: la simultaneidad de la negociación, y que tres de sus cuatro miembros son también parte del TPP. Sin embargo, la AP no aborda temas centrales tales como contar con un adecuado marco legal doméstico, garantizar la libertad de acceso a la red y evitar medidas que podrían elevar los costos de transacción (localización de instalaciones, códigos fuente). Deja de lado también la cooperación en ciberseguridad, aspecto clave para que los consumidores y empresas adquieran la confianza necesaria para involucrarse en transacciones electrónicas.

A pesar de la evidente heterogeneidad en los compromisos ahora vigentes en comercio electrónico en los acuerdos examinados, todos incentivan la cooperación entre las partes y por tanto dan una base para seguir construyendo normativas regionales en esta materia.

El punto aquí es ‑dada la brecha regional existente y las complejidades del escenario global‑ profundizar las negociaciones en esta materia, concibiéndolas como un instrumento para la diversificación y de promoción del comercio que facilite un firme despegue de las exportaciones regionales. Una visión convergente de toda la región en esta materia marcaría un hito en la medida en que apunta a un instrumento del comercio que hasta hace pocos años no tenía prácticamente relevancia en las agendas negociadoras. La participación de las agencias de promoción de exportaciones y del sector privado y organizaciones no gubernamentales daría un impulso para avanzar esta brecha.

Considerando el gran dinamismo del comercio electrónico en una coyuntura de alta incertidumbre y debilidad económica y comercial generalizada, los países de América Latina tienen una oportunidad de contar con un factor de impulso para el intercambio. Cubrir la amplia brecha existente en términos regulatorios y fomentar la cooperación para garantizar el libre flujo de datos se presentan como herramientas de políticas clave para estimular este nuevo aspecto del comercio.

Bibliografía

Asociación Mexicana de Internet (2016). Estudio de Comercio Electrónico en México 2016. Desarrollado por comScore.

Baker, J. (2017). European commission eyes an end to data localization in EU. The Privacy Advisor.

Ecommerce Foundation (2016). Global B2C Ecommerce Report 2016. Light Version. Amsterdam.

Giordano, P., coord. y Ramos, A., col. (2015). Monitor de Comercio e Integración 2014: Vientos adversos: Políticas para relanzar el comercio en la post-crisis. Banco Interamericano de Desarrollo, Sector de Integración y Comercio. Washington.

Meltzer, J. P. (2016). Maximizing the Opportunities of the Internet for International Trade. E15 Expert Group on the Digital Economy – Policy Options Paper. E15Initiative. Geneva: International Centre for Trade and Sustainable Development (ICTSD) and World Economic Forum.

Scotti, l. (2011). Comercio electrónico internacional y procesos de integración regional: un binomio deseable, en Stersi Dos Santos, R. y Negro, S. (coordinadores), Relações Internacionais, Comércio e Desenvolvimento, Florianópolis: Fundação Boiteux, Universidad de Santa Catarina, pp. 167 – 202.

Naciones Unidas (1999). Ley Modelo de la CNUDMI sobre Comercio Electrónico Guía para su incorporación al derecho interno 1996, con el nuevo artículo 5 aprobado en 1998. Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional, Nueva York.

Tuthill, L. (2016). E‐commerce and the WTO. MIKTA Workshop on Electronic Commerce. Julio. Ginebra.

______ (2007). Convención de las Naciones Unidas sobre la Utilización de las Comunicaciones Electrónicas en los Contratos Internacionales. Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional, Nueva York.

UNCTAD (2016). Study on the harmonization of cyberlegislation in Latin America. Science and Technology and Information and Communication Technology Branch y TrainforTrade Programme of the Division of Technology and Logistics, Nueva York y Ginebra.

[1] Una discusión más precisa de la definición se encuentra en “El comercio digital y los factores de su desarrollo” en esta misma edición de Conexión INTAL.

[2] Datos de Internet World Stats al 30 de junio de 2016. Disponible en: http://www.internetworldstats.com/

[3] Colombia en 1999 y República Dominicana en 2002 (sin incluir disposiciones sobre certificación y firmas electrónicas); El Salvador en 2015  (donde la legislación se inspira en la Ley Modelo y en los principios en que se basa), Guatemala en 2008 donde la legislación incluye también disposiciones sustantivas de la Convención de las Naciones Unidas sobre la Utilización de las Comunicaciones Electrónicas en los Contratos Internacionales; Honduras en 2015, México en 2000, Panamá en 2001,  Paraguay en 2010 y Venezuela en 2001. Fuente: CNUDMI, Situación actual en http://www.uncitral.org/uncitral/es/uncitral_texts/electronic_commerce/1996Model_status.html

[4] Fuente: CNUDMI, Situación actual en http://www.uncitral.org/uncitral/es/uncitral_texts/electronic_commerce/2005Convention_status.html

[5] Véase “El trabajo de la OMC en materia de comercio electrónico” para más detalle sobre el marco regulatorio y los planes de trabajo de la OMC sobre comercio electrónico, en este mismo número de Conexión INTAL.

[6] Véase Giordano (coord.), 2014.

[7] Cabe notar que en los capítulos sobre inversiones, servicios y servicios financieros hay también normas que pueden afectan estos flujos mientras que las compras gubernamentales están excluidas de las reglas sobre comercio electrónico de este acuerdo.

[8] Vigente solo para Costa Rica y Panamá.

Fuente: BID +

Transbank: Término del servicio vía KCC y migración a Web Services

Transbank informa sobre una actualización al producto Webpay, el cual opera mediante una plataforma tecnológica integrada en sus sistemas conocida como Kit de Conexión de Comercios (KCC), distribuido por Transbank e instalado por los comercios para permitir el flujo de pago a través de Internet. Este sistema utiliza mecanismos de seguridad basados en SSL (Secure Socket Layer), el cual está siendo eliminado de la lista de protocolos seguros por las empresas pertenecientes a la industria del Internet y los medios de pago, lo que culminará con su completa obsolescencia a partir de 2018, impidiendo cualquier conexión bajo tecnología SSL, TLS 1.0 o TLS 1.1.

Ante dicho escenario, y considerando las nuevas tendencias en materia de diseño de aplicaciones Web y seguridad, Transbank ha invertido esfuerzos en el desarrollo de alternativas más modernas de integración para sus productos denominadas Webservices, en funcionamiento desde el año 2013, los cuales representan múltiples ventajas para nuestros comercios:

  • Eliminación del costo fijo mensual de mantención (0.48 UF)
  • Reportes Web de transacciones y tasas de conversión.
  • Nuevas funcionalidades (captura diferida y anulaciones) de operación que permitirán a nuestros comercios automatizar procesos que actualmente se realizan de forma manual.
  • Protocolos de seguridad TLS 1.2 (Transport Layer Security) de última generación.
  • Independencia tecnológica entre los sistemas de Transbank y del comercio.
  • Disponibilización en nuestro nuevo portal de integradores transbankdevelopers.cl de documentación mejorada y herramientas de desarrollo que simplifican y aceleran el proceso de integración.

En este contexto, Transbank impulsará a partir de esta fecha y hasta Diciembre de 2017, un proceso de migración de tecnología KCC a Webservices de acuerdo a los siguientes hitos:

  1. Agosto 2016: Se cerró la instalación de productos Webpay KCC para comercios nuevos.
  2. Octubre 2017: Se detendrá el soporte de los canales de atención para todos los productos que operen vía KCC.
  3. Diciembre 2017: Se pondrá fin al servicio Webpay KCC.

En virtud de lo expuesto, y de conformidad a lo dispuesto en los Anexos respectivos, le comunicamos la decisión de Transbank de poner término a los Anexos respectivos que regulan el uso del KCC así como el término de su licencia a contar del 31 de Diciembre de 2017 o la fecha anterior a ella en que se encuentre operativa en su establecimiento la tecnología Webservices.

Esta actualización de protocolos afecta a los siguientes productos: Webpay Plus KCC, Webpay Plus Mall KCC, Webpay Call Center KCC y Transacción completa KCC.

Durante este proceso, dado que se requiere una nueva integración y un otorgamiento de un Anexo especial para la modalidad Webservices, Transbank ha reforzado y preparado sus áreas de atención y soporte para atender todas las dudas que usted o su desarrollador puedan tener. Lo invitamos a apoyarse y comunicarse con nosotros a través de su ejecutivo comercial asignado, al teléfono 600 638 6380 o al correo soporteweb@transbank.cl.

  • Unico tipo de integración en operación a contar del 31 de diciembre de 2017: Web Services
  • Unico protocolo de comunicación soportado a contar del 31 de diciembre de 2017: TLS 1.2

Listado de Cifradores Seguros a utlilizar a partir de junio de 2018:

TLS_RSA_WITH_AES_256_GCM_SHA384 (0x9d).
TLS_RSA_WITH_AES_128_GCM_SHA256 (0x9c).
TLS_RSA_WITH_AES_256_CBC_SHA256 (0x3d).
TLS_RSA_WITH_AES_256_CBC_SHA (0x35) .
TLS_RSA_WITH_AES_128_CBC_SHA256 (0x3c).
TLS_RSA_WITH_AES_128_CBC_SHA (0x2f).
TLS_ECDHE_RSA_WITH_AES_256_GCM_SHA384 (0xc030).
TLS_ECDHE_RSA_WITH_AES_128_GCM_SHA256 (0xc02f).
TLS_ECDHE_RSA_WITH_AES_256_CBC_SHA384 (0xc028).
TLS_ECDHE_RSA_WITH_AES_256_CBC_SHA (0xc014).
TLS_ECDHE_RSA_WITH_AES_128_CBC_SHA256 (0xc027).
TLS_ECDHE_RSA_WITH_AES_128_CBC_SHA (0xc013).

Fuente: Transbank

Chile lidera el pago online de servicios en Latinoamérica

El 39% del total de desembolsos en el área se realiza a través de internet, superando así el promedio regional de 29%.

Miles son los chilenos que están optando por internet para pagar. Así lo demuestra el estudio “Online Shoppers y Pymes”, elaborado por Mercado Pago (división de Mercado Libre) y Kantar TNS y que muestra que el 39% del total de pagos de servicios se realizan por esa vía, lo que convierte a Chile en el líder a nivel latinoamericano. Esto, considerando que el promedio de la región es de 29%.

Los usuarios nacionales prefieren este sistema – que incluye tarjetas de crédito, débito y transferencias bancarias- porque les permite pagar en cualquier momento y ahorrar tiempo (76%) y porque es fácil de realizar (74%). Pero todavía hay quienes desconfían de este método. De hecho, un 46% de las personas considera que no es seguro entregar sus datos personales, mientras que un 42% no cree en la efectividad del proceso.

Además, el estudio -que encuestó a 2.249 consumidores latinos- reveló que Chile y Argentina ocupan el segundo lugar en compras online, con un 16% de la preferencias a la hora de adquirir productos; la lista la encabeza Brasil con 21%. “En Mercado Pago somos testigos protagónicos de esta tendencia. Nuestras operaciones a través de la plataforma crecieron un 68% y un 85% el volumen de pago a nivel regional, según el último reporte trimestral”, dicen desde Mercado Pago América Latina.

Fuente: Eyn

Ripley integra a PYMEs para que vendan a través de su sitio web

El retailer les permitirá a quienes decidan participar que administren el portal de sus productos.

A pesar de los cambios que pueden ocurrir en la propiedad de la multitienda Ripley tras el aviso de oferta pública de adquisición de acciones (OPA) realizada por el gigante mexicano Liverpool, la compañía no ha dejado de desarrollar sus proyectos estratégicos. En esta línea, hoy se encuentra en marcha blanca uno, que consiste en darle espacio en su sitio web a distintas pequeñas y medianas empresas que estén interesadas en ingresar a esta forma de comercio.

Se trata de una plataforma conectada a todo el sistema de ventas por internet de Ripley, donde otras compañías podrán ofrecer sus productos.

“Mercado Ripley.com es el primer marketplace online abierto de un retailer latinoamericano y que abre las puertas para todo el comercio formal que quiera vender a través de nuestra plataforma”, explica Carlos Honorato, gerente de Nuevos Negocios Internet de Ripley.com, quien agrega: “Es un espacio abierto para las pyme y emprendedores que están listos a dar el salto de poder llegar a los millones de consumidores que están en el comercio online y en el retail , y poder hacerlo en una plataforma potente, con millones de visitas online , de la mano de todo un equipo que estará entrenando y capacitando, de forma que la experiencia de entrar en este mundo sea exitosa y de largo plazo”.

La idea de Ripley -ligada a la familia Calderón- es integrar todo tipo de categorías, sin importar que puedan ser productos que la multitienda ya ofrezca en sus tiendas o en su portal. Es más, algunas de las líneas son moda, infantil, deporte, tecnología, belleza y salud, mascotas, decoración y calzado. También están interesados en que ingresen proveedores de segmentos como ferretería o comercio justo.

De acuerdo con Honorato -quien ha trabajado en este proyecto por más de un año, junto al gerente corporativo de e-commerce de Ripley, Francisco Irarrázaval-, integrarse a Mercado Ripley.com puede ser una “gran oportunidad para saltar a los otros canales, incluso en las tiendas, luego de haber demostrado éxito a través de la plataforma online “.

¿Cómo funciona?

Según Honorato, la interfaz a la que tienen acceso los comerciantes que decidan vender a través de la web del retailer les va a permitir el control para subir productos, cambiar precios, modificar stock , hacer ofertas, entre otros. “Por nuestro lado estaremos apoyando en todas las etapas del proceso y además, tendremos negociado con los principales operadores logísticos del país y los mejores precios del mercado para, una vez hecha la venta, vayan a buscar el producto donde se encuentre el seller y se lo lleven al cliente”, indicó.

En tanto, cada una de las ventas tendrá una comisión por los servicios prestados por Ripley, como el uso de la plataforma, los sistemas de pago como webpay y tarjeta Ripley, el apoyo en la posventa, entre otros.

Honorato destaca que las pymes contarán con servicio de despacho para sus productos. “Todo el tema logístico y posventa será apoyado con un equipo de Ripley.com y nuestro contact center , quienes estarán en todo el seguimiento, desde que el producto es comprado hasta que le llega al cliente”, prometió el ejecutivo.

Hoy Mercado Libre ofrece un sistema similar. Sin embargo, la multitienda ve opciones de crecimiento para todos en esta área. “Hoy solo el 5% de las pymes logra ser exitosas en el mercado online , es una tasa muy baja. Necesitamos apoyar para revertirlo”, remata.

Fuente: Eyn

Multicaja llega al mercado de medios de pago en Chile

Esta nueva forma de pago aceptará tarjetas de crédito y prepago (en comercio físico y online) en una primera etapa, emitidas tanto local como internacionalmente.

Multicaja, que a través de una de sus filiales está inscrita como Operadora de Tarjetas de Crédito en la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, conforme a la normativa del Banco Central, sella su entrada  como comprador al mercado de medios de pago en Chile.

Esta nueva forma de pago aceptará tarjetas de crédito y prepago (en comercio físico y online) en una primera etapa, emitidas tanto local como internacionalmente. En un futuro llegarán también las tarjetas de débito.

En este primer momento, operará con plásticos de MasterCard, pero se encuentra abierta a expandirse a otras marcas.

“Dar este paso y sumar nuestra oferta de valor a la industria de medios de pago, es algo que nos hace crecer como institución. La finalidad de nuestra entrada es ampliar la aceptación y el uso de tarjetas bancarias y no bancarias en Chile. Hoy en día un 75% de todos los gastos de los hogares chilenos son hechos en efectivo. Queremos cambiar ese escenario. Los pagos electrónicos son más cómodos, seguros y facilitan una mayor inclusión financiera para la población”, señaló Javier Etcheberry, presidente ejecutivo de Multicaja.

Multicaja se encuentra presente en más de 30.000 comercios en todo Chile, con servicios que van desde las recargas de celulares hasta el sistema de aceptación de tarjetas de becas alimenticias, y ahora podrá sumar a su oferta de valor la posibilidad de procesar transacciones hechas con tarjetas de crédito.

Fuente: Diariopyme