La educación online es una tendencia que va ganando terreno en Chile

Este año, la Comisión de Acreditación Nacional hará una propuesta para la certificación de estos programas.

Poco a poco, la formación online va ganando terreno en Chile. Según el Ministerio de Educación, del total de alumnos cursando una carrera de educación superior de pregrado en nuestro país en 2016, el 2,1% está en un programa a distancia y 0,6% en semipresencial. “Si bien el porcentaje de personas en esta modalidad es bajo, al analizar los últimos cinco años se aprecia un incremento de la matrícula total de pregrado en programas a distancia de 8.291 alumnos matriculados en 2012 a 24.659 en 2016”, destaca el Mineduc.

Claro que si el análisis se hace solo respecto de 2015, se observa que en 2016 el número de alumnos en programas a distancia creció 21%, es decir, 4.288 alumnos más que en 2016. Asimismo, del total de carreras de pregrado que ofrece el sistema a 2017, los programas a distancia representan el 2,9%, y los semipresenciales el 1,7%. Más de la mitad de las carreras para este año son diurnas y presenciales (55,8%).

Claro que si bien el número de programas o carreras en esta modalidad es baja, si se analiza la evolución entre los años 2012 y 2016 se observa un alza importante en la oferta de programas a distancia, que pasa de 87 en el año 2012 a 361 en 2016.

Llama la atención que entre 2016 y 2017, “el número de carreras o programas de pregrado a distancia disminuyó en -11,6%, lo que implica que el sistema en su conjunto este año ofrece a los alumnos 42 programas menos en esta modalidad que en 2016”.

A ello se suma la oferta de cientos de cursos de especialización disponibles online en Chile y el mundo, muchos de ellos gratis.

Tendencia Mundial

Aquí hay una oportunidad para todos. “La educación a nivel mundial se ha ido transformado hacia modelos online o semipresenciales (o blended), los que responden mejor a las necesidades actuales de los alumnos, especialmente a aquellos que ya trabajan o tienen otras actividades relevantes, por lo tanto necesitan aprender desde cualquier lugar y en cualquier momento, a su propio ritmo (‘anytime, anywhere’)”, destaca Luz Montero, directora de la recientemente creada UC Virtual.

Esto sumado a los avances en las tecnologías educativas e informáticas, al acceso masivo  a internet y al gran uso de dispositivos móviles “permite implementar una nueva forma de enseñanza aprendizaje por medio del e-learning: orientada a desarrollar competencias, globalizada, digital, deslocalizada, en la que las redes y el trabajo colaborativo son clave”, destaca.

Por ejemplo, cita que según el Report Card, Tracking Online Education in the US, de febrero de 2016, en Estados Unidos, la matrícula de pregrado de alumnos online sigue creciendo (3,9% anual en los últimos dos años), en un contexto de disminución de matrículas totales (-0,7%). Actualmente, esta representa el 28% del total (5,8 MM), de los cuales la mitad corresponde a programas “exclusivamente online”, segmento que más crece en los últimos años.

Para Patricio del Sol, profesor de Estrategia y director de UAI Open, la educación online es  una “radical oportunidad para sustituir parte del método de enseñanza mayoritariamente utilizado hoy. Algunas universidades pueden decidir subirse a la revolución de internet e invertir hoy en capacidades de educación online”.

Esto les permitiría acceder a una fuente inagotable de contenido, mejorar la calidad de sus programas, aumentar radicalmente la productividad de sus profesores, bajar los costos de las instalaciones físicas, y reducir las barreras geográficas y horarias de los alumnos.

“Mientras que en la mayoría de las industrias la tecnología ha permitido bajar los costos de los productos y servicios significativamente, los ya altísimos costos de la educación universitaria han crecido en todo el mundo, año a año, por décadas. Esto porque el método de enseñanza que actualmente utilizan las universidades no ha cambiado mucho desde que Aristóteles enseñaba en el liceo ateniense: un grupo relativamente pequeño de jóvenes se reúnen en un lugar, a una determinada hora, a escuchar la sabiduría de un profesor”.

Según Del Sol -que en 2013 dictó un curso online de Evaluación de Decisiones Estratégicas donde se inscribieron 120.000 alumnos de varios países, de los cuales 27.000 lo terminaron- “los analistas están pronosticando que el surgimiento de la educación online revolucionará toda la industria de la educación superior y revertirá finalmente esta tendencia, de aumento de costo y de productividad estancada, que ha afectado a la educación universitaria por tantos años”.

Lo disruptivo de los cursos online es el aumento de escala y productividad que gatillan. “Enseñando en un curso de 60 alumnos por año, demoraría 450 años en enseñarle a 27.000 alumnos. Con un profesor por curso de 60 alumnos, se necesitarían 450 profesores para dictar este curso a 27.000 alumnos”, dice Patricio del Sol.

“Las economías de escala y aprendizaje y las externalidades de red asociadas a internet, abren la oportunidad a las universidades de instalarse en un círculo virtuoso: más personas se matriculan en los programas, mejores profesores quieren enseñar en este, más y mejores programas se ofrecen, más personas se matriculan en los programas, cerrándose así el círculo”.

Aprender desde cualquier lugar y en cualquier momento.

Fuente: Eyn    

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