Tecnologías que cambiarán radicalmente nuestros hábitos de consumo

El rápido desarrollo de la tecnología ha revolucionado nuestros hábitos de vida a todos los niveles, pero tal vez en las compras y los hábitos de consumo estos cambios han sido mucho más radicales. En este ámbito, la innovación y nuevas propuestas tecnológicas seguirán in crescendo en los próximos años. Tanto es así que, viendo la evolución que está teniendo todo, hace pensar que de aquí a cinco años cambiará drásticamente el concepto que hoy tenemos de ir de compras.

Contra el pronóstico de muchos, que vaticinaron la muerte de la venta al por menor debido al auge del comercio electrónico, todos los avances y tecnologías que han aparecido y veremos en los próximos años, están enfocadas a conjugar las ventajas del comercio de proximidad con la flexibilidad que ofrecen las tiendas online.

¿Te has preguntado cómo será ir de compras en el 2020?

Por ejemplo, los probadores, sustituirán las cortinas por pantallas digitales que permitirán a los clientes “probarse” la ropa utilizando sensores que proyectan en la pantalla la imagen de cómo quedaría la pieza puesta en la persona. La compañía Magic Mirror ya está desarrollando esta tecnología.

Las estanterías acogerán un sinfín de etiquetas inteligentes que, a partir de sensores, te recomendarán productos en función de lo que tengas ya en la cesta de la compra, o te informarán de características especiales de los productos.

Y los avances no quedan aquí, los pagos sin contacto mediante la tecnología NFC (Near Field Communication) ya son una realidad con la que han comenzado a experimentar empresas como Auchan o Leroy Merlin. O, entre muchas otras, la tecnología de reconocimiento facial permitirá analizar nuestro estado de ánimo cuando vamos a comprar, o nuestras expresiones ante unas marcas u otras.

Pero mientras llega 2020 y poco a poco vamos viendo aparecer todo lo anterior y mucho más, el actual ritmo de vida nos obliga a optimizar nuestro tiempo al máximo, y sin duda, acercar las tiendas a los lugares donde están los clientes, en vez de que ellos deban desplazarse hasta la tienda, es una opción más que interesante. Vamos a analizar una alternativa que permite hacerlo.

La compañía británica Tesco ha hecho de las paredes de diferentes estaciones del metro y autobús de Seúl un gran escaparate en el que expone sus productos y que permite a los usuarios realizar sus compras mientras esperan el metro a través de sus smartphones. Los pasajeros utilizan este servicio para comprar artículos de forma virtual que posteriormente son entregados en sus propios domicilios.

Las paredes de las estaciones solo distan de un escaparate normal en que los productos, en lugar de aparecer de forma física, se muestran a través de fotografías; y cada una de ellas integra un código QR. Para comprar cualquier artículo, los usuarios del metro sólo deben escanear los códigos QR que corresponden a los artículos que desean adquirir. De manera automática el importe es cargado en la cuenta bancaria que el usuario elige y más tarde reciben sus compras en el domicilio o dirección que indicaron al sistema a la hora de realizar la compra. Más tarde quiere decir que, si los usuarios realizan una compra antes de la 01:00 pm, la recibirán el mismo día, por lo tanto, es probable que cuando lleguen a casa ya esté allí o que su pedido esté a punto de llegar.

Las ventajas de esta iniciativa inciden de manera directa y positiva en los compradores, ya que los usuarios del metro pueden pasar el tiempo de espera comprando a través de su teléfono móvil. Estamos pues ante una experiencia de compra nueva que mezcla la compra minorista y el comercio electrónico, a la vez que incrementa el servicio que damos a nuestros clientes.

Esta iniciativa puesta en marcha en Corea solo es una muestra más de lo importante que resulta, tanto para compradores como para vendedores, contar con una tienda prácticamente en cualquier lugar. El objetivo es crear una experiencia de compra donde podamos sumar lo mejor de los dos mundos, la confianza que da la tienda de proximidad, con la eficiencia que permite el comercio electrónico.

Seguro que pronto acabaremos viendo experiencias como ésta en muchos otros países.

Fuente: Ignasisayol