Cosas que NO DEBE HACER en Internet – Si no quiere ser víctima de Cibercrimen

Conectarse a Internet es tan fácil que hasta un niño puede hacerlo con una tableta. En la red podemos comprar, vender, consultar nuestras cuentas y socializar; pero todo ese ecosistema está plagado de peligros. Kaspersky Lab ha elaborado un listado de comportamientos que los usuarios deben dejar de hacer en Internet para estar seguros:

1- Confiar en las redes WiFi abiertas

Las conexiones WiFi abiertas te hacen correr riesgos por la confianza que depositas en la autenticidad de la red. Por ejemplo, los delincuentes pueden crear puntos WiFi y darles un nombre plausible, como “McDonalds open wifi” u Hotel Guest 3”.

Si te has asegurado de que una red WiFi abierta es real, eso no significa que sea segura (significa que la red “WifiLibrería” con la contraseña “¡LeeLibros!” es de la librería, pero no que los ciberdelincuentes no estén en ella). Si debes usar la red, hazlo de la manera más segura posible: evita visitar webs que soliciten datos de acceso y, en especial, evita cualquier transacción financiera. Nada de banca, ni de compras. Y, si es posible, utiliza una VPN.

2- Elegir contraseñas fáciles de recordar

Nombres de mascotas, cumpleaños, apellidos y demás hacen que las contraseñas sean muy inseguras. En su lugar, empieza con conceptos que otras personas no adivinen tan fácilmente. La buena noticia es que una contraseña fiable no tiene porqué ser una del tipo “ML)k[V/u,p%mA+5m” (una combinación de la que nunca te acordarás). Utiliza el verificador de contraseñas de Kaspersky Lab, que te indica si tu contraseña es fácilmente hackeable: https://password.kaspersky.com/es/

3- Reutilizar contraseñas

Muy bien, has elegido una nueva contraseña estupenda. Más segura que una caja fuerte. Fácil de recordar, difícil de hackear. Pero, ¿sabes qué? Vas a necesitar más contraseñas. Porque aunque puedas ser víctima de un hacker que adivine tus contraseñas, es más probable que tus credenciales de acceso se comprometan por el hackeo de alguna gran base de datos. Y si un nombre y una misma contraseña de inicio de sesión abren tu correo electrónico, tu cuenta bancaria, Amazon, Facebook

4- Hacer clic en los enlaces de los correos electrónicos

¿Quién pensó que los enlaces en los correos electrónicos eran una buena idea? Pues mucha gente (incluyendo los ciberdelincuentes). Hacer clic en un enlace de un correo spam o de phishing puede llevarte a una página que automáticamente descargue malware en tu computadora o a una web que imite a otra, pero que robe tus contraseñas. Como poco, hacer clic confirmara a los ciberestafadores que una persona ha abierto el mensaje (lo que les permite saber que han encontrado un blanco).

Extra: deja de hacer clic en los enlaces de Facebook que acumulan “me gustas”. Ya los conoces: “¡Dale a me gusta y comparte para ganar un iPhone!” o “Dale a me gusta si crees que torturar animales está mal”. En el mejor de los casos, no ganarás nada, pero estarás ayudando a los ciberestafadores y validando prácticas de negocio sospechosas.

5- Compartir tus credenciales de inicio de sesión

La única forma de que nadie malintencionado (ni despistado) tenga acceso a tus cuentas e información es guardando tus credenciales celosamente. Piénsalo. si alguien hace algo ilegal mientras está conectado como si fueras tú, te va a ser muy difícil probarlo.

6- Contar en Internet que te vas de vacaciones

“En la playa dos semanas, ¿les da envidia?”, “¡Me voy a México mañana!” o “¿Puede alguien ocuparse de mi perro mientras estoy fuera la semana que viene?”. ¿Y qué hay de las fotos geoetiquetadas que muestran a los usuarios dónde se las hicieron? Comparte esa información solo con amigos de confianza (en especial con redes como Facebook que muestran tu ciudad de residencia).

7- Aceptar los ajustes por defecto de las redes sociales

En general, las redes sociales te ofrecen cierto control sobre la información que compartes (con el público en general, con tus conexiones, con terceros, entre otros). Investiga bien las opciones de los ajustes y revísalas, puede que cambien muy a menudo. Antes de crear una cuenta nueva, tómate cinco minutos para revisar los ajustes de privacidad y de seguridad. Y, para las cuentas existentes, tómate algunos minutos al mes para confirmar que compartes información solo con personas de tu elección.

Luego, antes de compartir nada con tus amigos en Facebook, con tus seguidores de Twitter, con tus conexiones de LinkedIn o en cualquier otro lugar, dedica un momento a asegurarte de que no envías esa información a extraños, información que podría utilizarse para suplantar tu identidad online o a hacerte daño de otro modo.

En general, recuerda que vale la pena estar alerta y tener cuidado (y ser desconfiado) con tu vida electrónica. Los servicios online de los proveedores de wifi, los bancos y las redes sociales se esfuerzan por hacer que los usuarios se sientan cómodos y relajados, pero para los ciberdelincuentes, eres sólo un fajo de billetes.

Fuente: Tecnopymes

Consejos para una compra online segura

“Hoy las compras online son muy seguras y la gente cada vez confía más, lo que no significa que no debamos ser cautos y evitar cualquier inconveniente con simples pasos. Si sospechamos que algo no va bien, hay que dejar constancia de la página en la  PDI y hablar con nuestro ejecutivo del banco para que nos informe de cualquier movimiento”, recomienda Marisol Cárdenas, jefa de e-commerce de SeguroSeguro.cl

1.- Conexión y comprobantes: Antes de comprar un producto a través de internet, es imprescindible fijarse que están conectados a una red wifi segura, es decir, que no sea abierta a todo público, ya que es el canal perfecto para el robo de datos. Además, guardar todos los comprobantes de compra online, en caso de clonaciones o cobros excesivos.

2.- Información proporcionada: No entregar información que nos parezca extraña, más de la que se pide al momento de la compra, como datos de la tarjeta que se usará para adquirir el producto. Jamás entregar claves ni coordenadas de tarjetas de transferencia.

3.- Al momento de comprar: Es importante fijarse en que el sitio sea seguro cuando se realiza una transacción. Esto se puede ver en cosas simples, como por ejemplo  que la dirección comience con las letras “HTTPS” y no solo “HTTP”, y que cuente con un color verde.

4.- Equipo: Lo ideal es que se use un computador propio o de la casa, así no dejamos registros personales en equipos ajenos. Mantener el computador actualizado y con antivirus.

5.- Cuidado con el phishing: Nunca abrir la página web desde un correo electrónico desconocido u otras páginas. Mejor ingresar al sitio desde la URL, ya que hay muchos plagios de páginas que terminan por ser virus roba-datos.

Con estos simples pasos es poco probable sufrir algún ataque cibernético o robo de datos. Lo importante es estar siempre alertas y asegurados, mientras seguimos disfrutando de todas las bondades que hoy encontramos en internet.

Fuente: Tecnopymes

Cosas a considerar si hace compras online en el extranjero desde Chile

La mayoría de los sitios, como Amazon o eBay, incluyen el despacho a Chile y los impuestos aduaneros al momento de pagar la cuenta en la página web. Sin embargo, hay otros comercios electrónicos que no incluyen el traslado del producto ni los gravámenes. En ese caso, es recomendable contratar un servicio de casilla (se cobra por kilo trasladado) y revisar las tarifas aduaneras según los ítems que ingresan al país.

En Estados Unidos, el año pasado se vendieron US$ 2.720 millones durante el llamado Black Friday (el día después de Acción de Gracias), considerando solo compras online , y en torno a US$ 3 mil millones en el Cyber Monday (el lunes siguiente, según datos de la Cámara de Comercio de Santiago).

Los también conocidos como “viernes negro” y “lunes cibernético” son fechas esperadas por muchos para hacer compras especiales, ya que las tiendas norteamericanas (y cada vez más alrededor del mundo) ofrecen enormes descuentos que muchas veces superan el 80% del precio real, más aún teniendo en cuenta que el día de ofertas se lleva a cabo tan cerca de las fiestas de fin de año (cada último viernes de noviembre).

De hecho, durante estos eventos, y sobre todo en el Cyber Monday (donde las ofertas son solo online y, por ende, se puede comprar desde cualquier parte del mundo), los chilenos realizan al menos tres compras, con un valor promedio de entre US$ 50 y US$ 150 por cada una, y de ahí hacia arriba, revelan desde distintos servicios de casillas en Chile.

En la mayoría de los casos, las compras incluyen el pago de impuestos y el despacho a Chile, pagando por este último un valor adicional que ronda los US$ 10, pero que puede saldarse al momento de la operación. Sin embargo, hay una gran cantidad de sitios adheridos que no cuentan con el traslado del producto a nuestro país -tan populares como Walmart o Best Buy-, y en ese caso es necesario contemplar otros costos asociados.

Hay que considerar tres pagos: el producto, casilla e impuestos en Aduanas

En caso de que la tienda donde esté comprando no cuente con despacho directo desde Estados Unidos a Chile, debe esperar al menos tres pagos distintos: el del producto en la tienda; el costo de un servicio de casilla en Estados Unidos y que traslade el producto a Chile (como Eshopex y Hot Box), y los gravámenes en Aduanas.

En general, el servicio de tener una casilla en EE.UU. (opción que ofrecen algunas empresas en Chile) no tiene un costo de creación ni de mantención mensual; solo existe una tarifa por kilo transportado, y que va, por ejemplo, desde los US$ 31 por tres kilos desde Miami a Santiago a través de Hot Box. Este va aumentando de acuerdo al peso del producto. En tanto, a través de Eshopex, el despacho de un producto que pesa 10 kilos puede costar US$ 106 desde Miami.

Respecto del cobro de impuestos, desde Aduanas de Chile explican que todos los envíos con un valor superior a US$ 30 (unos $20.300) quedan afectos a pago de derechos y gravámenes. “Eso sí, hay que tener en cuenta que gran parte de las veces hay un porcentaje relevante de las compras que ingresan erróneamente como correspondencia, evitando el pago de derechos de importación e IVA”, explica George Lever, director del Centro de Economía Digital de la Cámara de Comercio de Santiago.

En cuanto a los tributos, estos corresponden al pago del derecho ad valorem (6%) sobre su valor CIF (costo de la mercancía + prima del seguro + valor del flete de traslado) y al pago del IVA (19%). (Ver recuadro para ejemplo).

Por internaciones de hasta US$ 1.000 (unos $678 mil), el trámite lo puede realizar directamente la persona ante Aduanas; sin embargo, sobre ese valor se deberá contratar a un agente de Aduanas. Normalmente ellos cobran entre el 1% y el 1,5% del monto CIF.

En este caso, el importador debe entregar al agente los documentos de base que se requieren para confeccionar una “declaración de ingreso”. Entre estos, se pide la factura comercial original y una declaración jurada del comprador sobre el precio de las mercancías. Este último documento lo entrega y gestiona el mismo agente.

Cuidado con las clonaciones y ciberdelitos

Un aspecto que no se debe descuidar durante estos grandes eventos comerciales son las estafas a través de la web. De hecho, solo este año, el 4,3% de los hogares en el país declaran haber sido víctimas de un delito informático, según la Subsecretaría de Prevención del Delito.

Por eso, tanto la Asociación de Bancos como la Subsecretaría de Prevención del Delito y la Cámara de Comercio de Santiago entregan consejos en torno a la compra online para evitar timos económicos.

La mayoría son simples y solo demandan un poco de atención. Así, por ejemplo, en la barra de navegación hay que revisar que la dirección del sitio web comience con las letras https y que haya un “candadito” o alguna otra forma de certificado de seguridad digital para asegurarse de que el sitio encripta la transacción de punto a punto. Nunca se deben enviar los datos de la tarjeta de crédito por e-mail .

Asimismo, algunos bancos e instituciones financieras permiten crear un número de tarjeta de crédito virtual para realizar la compra. Por lo general, es un número único que se puede utilizar una sola vez.

Por otro lado, los bancos tienen sistemas de vigilancia que operan las 24 horas del día diseñados para detectar fraudes y usos no autorizados de la tarjeta de crédito. Sin embargo, es importante poner atención a los estados financieros tanto en papel como en línea. Si nota algo sospechoso, debe llamar a su banco de inmediato.

Además, se puede desactivar la función de autocompletar para evitar que se guarden los datos de la tarjeta de crédito e información personal sin que el usuario se dé cuenta.

También se debe poner atención a la seguridad de los medios de pago, ya que en el extranjero habitualmente utilizan menos medidas de verificación que las que se acostumbra en Chile.

En cuanto a la compra propiamente tal, hay que fijarse en los tiempos de despacho y costos totales hasta el domicilio. “Lo más importante es comprar en sitios que den confianza, idealmente en aquellos en que se han realizado compras previas con buena experiencia. Yo recomiendo fijarse en las calificaciones de otros usuarios”, dice Lever.

También es clave informarse sobre las garantías de los productos y cómo hacerlas efectivas, tomando en consideración que la institucionalidad local que protege los derechos de los consumidores no tiene, en la práctica, jurisdicción sobre proveedores que están en el extranjero.

Los chilenos realizan al menos tres adquisiciones en estas fechas, con un valor promedio de entre US$ 50 y US$ 150 por cada compra, y de ahí hacia arriba revelan desde distintos servicios de casillas en Chile.

Fuente: Eyn