Hay que ser ambidiestro para abarcar la transformación digital

En 1987 Robert Solow dijo que las tecnologías digitales estaban en todas partes, menos en las estadísticas de productividad. Desde los 90 las empresas han creado, modificado y adoptado afectando positivamente la economía. Hoy la transformación digital (re)aparece con fuerza como una manera de revitalizar a empresas y afectar la economía. En 2005 Erik Brynjolfsson calculó que, al hacerse bien, cada $1 invertido en ella podría generar más de $10 en activos intangibles para la empresa. A principios de este año, Deloitte y Prophet alertaron que los esfuerzos de transformación digital muestran una brecha importante entre su promesa y potencial de productividad, y los resultados obtenidos. En esta columna discutimos qué causa esta brecha, y el rol del desarrollo de capacidades dinámicas y de innovación para prevenirla. Para una empresa innovadora, la transformación digital es el resultado natural del utilizar sus capacidades dinámicas para responder a nuevos desafíos.

Desde hace unos años se ha venido cuestionando qué tanto de real tiene la transformación digital, o qué tanto resulta de una nueva manera de vender servicios de consultoría. Mal que mal, se dice, la revolución digital ya va a cumplir 20 años. Muchas de las “tendencias” que muchos alaban hoy están a punto de cumplir o pasaron la mayoría de edad: Big data existe desde 1998, fabricación digital y 3D printing comenzó en 1994 con el trabajo de Michael Cima y su equipo en MIT. Del mismo modo, los primeros casos de transformación digital se han venido generando desde principios del 2000, así como los primeros casos exitosos de utilización de redes sociales y “crowdsourcing” digital.

Por ejemplo, el proyecto Eureka de Xerox se inició a principio de los 90 en PARC, permitiendo a técnicos de Xerox de todo el mundo resolver problemas poco comunes en terreno mediante laptops. Una estadística para el 2002: Eureka era una red activa de 25,000 técnicos en 71 países, había ayudado a resolver 350.000 problemas, y ahorrado US$ 15 millones. Un impacto modesto para un momento donde la madurez y desempeño de Internet y la movilidad eran sólo una sombra de lo que son ahora.

Los orígenes de la transformación digital llegan a mediados de los 90, cuando Tim Bresanan, Erik Brynjolfsson y LorinHitt descubren que cuando inversiones en “tecnologías de la información” se acompañaban de ciertas prácticas organizacionales se generaban aumentos significativos en productividad de las empresas. Una investigación posterior –entre Brynjolsson, Hitt y Shinkyu Yang- revelaría que, cuando la inversión en TI era acompañada de inversiones similares en desarrollo de capital organizacional, se obtenía una valoración de mercado desproporcionadamente más alta que en empresas con menor inversión en lo organizacional. En un extremo, mostraban, cada dólar invertido en activos digitales, estaban asociados con una valoración de mercado adicional de hasta más de $10, que correspondía a los activos intangibles asociados a crear valor adicional con los activos digitales adquiridos. Aquí está parte de la clave de este tema.

La transformación digital tiene, efectivamente, un alto potencial. Sin embargo, algo obvio por estos años, para alcanzarlo se necesita mucho más que adquirir tecnología, y focalizar el cambio en torno a los equipos de diseño y desarrollo digital.

Le brecha entre la promesa y realidad se está produciendo por foco excesivo en la experiencia digital del cliente, y cierta tendencia a desarrollo ágil que ha llevado a empresas a externalizar parte del prototipaje, incluso a veces el desarrollo, en fábricas de proveedores para obtener resultados más rápidos.

Como resultado, muchos esfuerzos dejan de lado aspectos relevantes de la experiencia de consumo del cliente que, si bien escapan a lo digital, son habilitados por procesos, canales, conocimiento, y comportamiento organizacional que sólo es posible mediante la madurez organizacional derivada de capacidades dinámicas que se general con el cambio tecnológico y habilitadas, en parte por una estrategia digital.

La segunda parte del problema –externalización en fábricas- es que como lo estudiaron Charles Fine y Daniel Whitney, de MIT, cuando una empresa externaliza se puede volver dependiente de sus proveedores por conocimiento y capacidad. Cuando se externaliza demasiado la capacidad de innovación de nuevos productos, hay que tener cuidado de ver qué se está tercerizando. Si parte importante de los servicios comprados a terceros son el prototipaje, es peligroso porque parte de los intangibles necesarios para transformación digital exitosa son la capacidad de aprender mediante falla, y organizarse para experimentar de manera rápida y continua. Cuando estas capacidades externas no son acompañadas de competencias internas igualmente sofisticadas, la “agilidad” contratada se encuentra con los límites de la rigidez interna y comienzan los problemas.

Una de la manera de “salir” de los problemas es terminar contratos y cambiar de proveedores… Hemos sido testigos de no pocas empresas que al terminar los contratos se dan cuenta que no se ha generado capacidad interna para identificar desafíos, o diseñar soluciones que les permitan ser relativamente autónomos en obtener sus objetivos estratégicos utilizando el potencial digital.

La madurez de una estrategia de transformación digital va mucho más allá de la capacidad del desarrollo ágil, y contempla las habilidades organizacionales para estar identificando desafíos de los usuarios, así como también posibilidades de disrupción desde actores nuevos y desde otros mercados.

Prophet, por ejemplo, destaca seis etapas en su modelo de Transformación Digital: (i) “business as usual”, (ii) presente y activo, (iii) formalizado, (iv) estratégico, (v) convergido, y por último, (vi) innovador y adaptativo. Este último es el equivalente a lo que descubrieron Brynjofsson, Hitt y Yang: cuando la inversión en transformación digital es tan profunda porque está acompañada de la transformación organizacional necesaria para ir adelantándose a la disrupción potencial, y la genera.

Esto se logra cuando la empresa “basa” el desempeño de los esfuerzos de transformación digital en capacidades dinámicas de la organización. Estas capacidades, propuestas en 1997 por David Teece, Gary Pisano, y AmyShuen, se refieren a la capacidad de una organización de adaptar su base de recursos para anticiparse o adaptarse a los cambios. Ellos proponían que para poseer estas capacidades dinámicas, una empresa debía exhibir agilidad organizacional y haber generado capacidad de aprender rápido de manera cíclica (lo que se logra mediante experimentación), además de aprender a identificar puntos ciegos y reconocer actividades disfuncionales. Además, la empresa debía generar nuevos activos estratégicos e integrarlos en un sistema diseñado para incorporar retroalimentación de usuarios en procesos internos. Todo lo anterior –activos intangibles- son resultados que se obtienen al instalar capacidades de innovación: anticipación, capacidad de aprendizaje rápido mediante experimentación constante con usuarios, identificación y creación de nuevos activos tangibles e intangibles. En resumen, se entraría en un círculo virtuoso.

Ahora… lo paradigmático es que si una empresa se hubiese focalizado el desarrollo de los activos intangibles al momento en que las tecnologías digitales entraron en nuestra vida de manera más común (fines de la década de los 90), hoy no tendrían que invertir en “transformación” digital. Mucho de esto ha resultado de basar las decisiones de inversión con criterios de costo y eficiencia de corto plazo.

Sabemos que decisiones de corto plazo generan problemas de largo plazo. De nuevo, la transformación digital es necesaria, pero como un esfuerzo adicional al mayor de generar la capacidad de responder de manera autónoma a nuevos desafíos: aprender y accionar en ambientes de alta incertidumbre, riesgo y ambigüedad que se generan, en gran parte, por cambios fuera de la visión organizacional. En otras palabras, para una empresa innovadora y con capacidades dinámicas, la transformación digital es el resultado natural de un camino creado para responder a nuevos desafíos. No sucede lo mismo con aquellas focalizadas excesivamente en eficiencia y resultados de corto plazo. Hay que ser ambidiestro, y saber explotar el negocio actual y explorar los posibles futuros al mismo tiempo.

Ese es el desafío para realmente lograr una “transformación” digital.

Carlos Osorio
Profesor Escuela de Negocios UAI
Co-fundador Yuken

Fuente: Eyn

Cloud Computing, IoT, Big Data y Analytics evolucionarán este 2017

El mundo está migrando hacia la nube; el 2016 fue un año importante para la consolidación del “Cloud Computing” y con la llegada del 2017 se espera que más empresas se muden a esta tendencia, destinando más recursos a la innovación y aprovechando las ventajas del uso eficiente de la tecnología.

Gracias a la consolidación del mercado digital en el 2016, son cada vez más las compañías que operan bajo esta nueva “economía digital” como un modelo que les permite llegar más lejos, siendo parte fundamental de la transformación que viven las empresas, con la nube como eje transversal para su funcionamiento.

Asimismo, al interior de las compañías los departamentos evolucionaron; los encargados de finanzas, recursos humanos, marketing e incluso los de sistemas, se convirtieron en piezas claves para las compañías, apoyando estratégicamente el crecimiento de las mismas, aprovechando las nuevas tecnologías.

Sin embargo, estos cambios son solo el comienzo de lo que viene en 2017, un año en el cual la disrupción digital seguirá su avance, brindando a las compañías agilidad y rapidez de cara a las necesidad de sus usuarios finales.

Para los expertos de Oracle, las predicciones tecnológicas para 2017 son:

Más empresas se subirán a la nube: Con las transformaciones constantes que vive el mercado TI, las empresas adoptarán soluciones más eficientes para manejar su infraestructura en nube, siendo éstas administradas por compañías especializadas en Cloud. De acuerdo con Mark Hurd, CEO de Oracle, para 2025 la mayoría de los datos empresariales estarán almacenados en la nube.

Pymes con soluciones de talla mundial: Cada vez más, las pequeñas y medianas empresas utilizarán los mismos sistemas tecnológicos que usan hoy en día las grandes multinacionales, sin necesidad de destinar grandes cantidades de dinero. Las PyMEs utilizarán soluciones de negocio en nube y pagarán según su uso.

El Boom del Cloud Machine: Las entidades públicas y privadas trabajarán con equipos tecnológicos conectados a redes en nube, los cuales generarán flexibilidad en el manejo de datos y mayor movilidad laboral.

CEO más estratégicos: Los líderes empresariales invertirán más tiempo en entender e interactuar con sus clientes gracias a la automatización de procesos. Asimismo, al reducir la carga operativa trabajarán proyectos más efectivos en los cuales primará la innovación.

Ciudades más conectadas: El Internet de las Cosas (IoT) permitirá que las ciudades sean más eficientes, conectando su infraestructura a centros de control y generando mejoras significativas para sus habitantes en términos de movilidad, seguridad, salud y teletrabajo.

Publicidad segmentada y productos más exitosos: Con la masificación de Big data y la analítica, los datos de las empresas serán analizados para entender estratégicamente los gustos y características de los usuarios, logrando impactar a cada consumidor con campañas segmentadas, las cuales se realizarán según sus preferencias.

Área de Recursos Humanos más estratégica: La razón de ser del departamento de Recursos Humanos cambió. Gracias al uso eficiente de soluciones tecnológicas específicas, esta área buscará maximizar el talento humano, aumentando su sentido de pertenencia y facilitando su trabajo, potenciando el capital más valioso de toda organización: sus empleados.

Millennials más exigentes: El precio dejó de ser el factor diferencial para que los usuarios adquieran productos. Utilizando la tecnología se podrá clasificar y conocer mejor las preferencias de los consumidores en términos de productos o servicios presentes en el mercado.

Emprendimientos exitosos: Con la expansión del mundo digital y la infraestructura en la nube, la creación de empresas se dará fácilmente, logrando que estás trabajen de manera remota y efectiva, invirtiendo menos tiempo y reduciendo costos operativos, llegando a los usuarios de manera rápida y efectiva.

Más profesionales certificados: Gracias a la apertura del sector TI, con mayor frecuencia las empresas están requiriendo profesionales certificados en soluciones de negocio, ampliando el campo de acción de diversos profesionales en el mercado tecnológico.

El furor de la innovación: Los recursos que tradicionalmente se destinaban al mantenimiento de plataformas informáticas obsoletas se invertirán en generar productos innovadores y diferentes en el mercado, pensados en satisfacer continuamente a los usuarios.

Fuente: Corporateit

Transformación digital, ¿quién dijo que era fácil?

La transformación digital se presenta como el reto más importante para la competitividad de los países a medio y largo plazo, pero no todas las empresas están consiguiendo seguir el ritmo de adaptación al nuevo modelo, según concluyen diversos estudios.

Se ha escrito mucho sobre la transformación digital, una tendencia que inexorablemente está obligando a las empresas a replantearse sus procesos, e incluso sus modelos de negocio, y poner sobre la mesa cuestiones importantes, como el replanteamiento de las experiencias de los clientes, la reestructuración de sus formas de operar de forma más ágil, un uso eficiente de la información y los datos, sin olvidar la necesidad de que los empleados tengan las habilidades apropiadas.

Podríamos enumerar un sinfín de retos asociados a la economía digital que, según apuntan los estudios, provocará importantes cambios en todos los sectores, llegando incluso a hacer que algunos “sean irreconocibles en cinco años”, concluye Gartner en uno de sus informes.

Lo que está claro es que en el entorno actual hiperconectado, que nos ha trasladado a las un nuevo escenario competitivo, requiere de las compañías una respuesta y otra forma de hacer las cosas, y hace que la tecnología cobre relevancia en las empresas para que el negocio pueda evolucionar, y también pone a los equipos de IT en el punto de mira de todas las unidades de negocio.

En lo que respecta a las tecnologías que facilitan el tránsito ‘a lo digital’, todos los expertos coinciden en señalar que son Cloud, Big Data, Movilidad y la Tecnología Social, con una serie de tendencias que aceleran la innovación, como Internet de las Cosas, la robótica y automatización, la impresión 3D, la informática cognitiva, la seguridad de última generación y la realidad virtual.

La teoría bien, ¿y la práctica?

Entre tanto planteamiento teórico, tres informes recientes alertan de la lentitud con la que se está abordando esta transformación. La mayoría de los directivos comprenden su importancia pero no están preparados para afrontarla con rapidez a los ojos de Gartner, que acaba de publicar un estudio sobre el estado de esta cuestión en las mayores organizaciones mundiales.

“La tecnología está transformando los entornos empresariales, pero para muchas compañías está sucediendo demasiado rápido como para seguir el ritmo”, según la firma, que ha entrevistado a 396 líderes de grandes compañías de 30 países.

No sólo dice Gartner. Un estudio de YouGov, realizado a instancias de Appian y en el que participaron 422 ejecutivos de compañías que ingresan más de 1.000 millones de dólares anuales, subraya también que las empresas están yendo despacio hacia su transformación digital y apenas el 14% de las empresas consultadas ha migrado todas las áreas previstas al entorno digital, si bien casi la mitad (48%) ya ha culminado este proceso en algunos de sus departamentos.

BT dio a conocer los resultados de su CIO Report 2016 y en él se ponía de manifiesto que, aunque los directores de TI tienen claras las tendencias tecnológicas más disruptivas, “se enfrentan cada vez más al reto de encontrar tiempo para desarrollar soluciones creativas para el negocio”. En este sentido, el estudio confirmaba que el CIO dedica más tiempo a mantener los sistemas informáticos existentes que a buscar nuevas soluciones”.

En definitiva, todas las empresas reconocen que el cambio está marcado y no hay vuelta atrás, pero supone un reto para los departamentos de TI, en tanto que los presupuestos tecnológicos permanecen planos o crecen ligeramente, las exigencias son más y tenemos que ‘hacer más con menos’ y, además, facilitar los cambios tecnológicos y los procesos de negocio necesarios que faciliten e impulsen las estrategias digitales.

Fuente: CIO

Tecnologías para la Empresa: Más Innovación, emprendimiento y oportunidades

Cada vez son más y variadas las aplicaciones tecnológicas en las empresas de los más diversos tamaños. Innovación, emprendimiento y oportunidades parecen ser las claves.  

Cada día es más frecuente el uso de diversas tecnologías en los procesos industriales o productivos de diversas empresas a nivel nacional. Acelerar la producción, reducir costos, ser más eficientes y estar siempre en conexión con las necesidades de los clientes son solo parte de los objetivos por los cuales empresas de diversos tamaños están aplicando de manera creciente nuevas tecnologías a sus procesos productivos.

Innovación, emprendimiento, startups, economía digital, son palabras cada vez más comunes, no solo en el mundo de los negocios, sino que también en la vida cotidiana. Es que las nuevas empresas que han ido surgiendo al alero de las nuevas tecnologías se están convirtiendo cada vez más en motores determinantes para el impulso al desarrollo de los países y su economía.

Fundación Chile, dice que aunque todavía las pequeñas y medianas empresas tecnológicas y los innovadores TI tienen un rol menor en impulsar el progreso de los países, cuentan con un enorme potencial de cambiar la economía de naciones como Chile para no enfocarse en la materia prima, sino que en el conocimiento y la innovación. Buena parte de los startups que desarrollan TIC apuntan a distintos propósitos, desde facilitar las ventas en el retail hasta hacer más eficientes los recursos en la minería.

En Chile, la economía digital (manufactura de tecnologías de información, medios, tecnologías de información y telecomunicaciones) creció un 7% en 2015, llegando a representar el 3% del PIB del país. La participación en el PIB de nuestra economía digital es la menor de la OCDE, pero lidera en América Latina.

Las mayores brechas de penetración de la economía digital con respecto a otros países de la OCDE se observa en las pymes. La relación entre penetración digital y productividad en las empresas es muy fuerte, no solo para facilitar procesos, fidelizar clientes, o minimizar errores de registros de costos, sino también para acceder a nuevos mercados de clientes online.

Francisco López Balart, director de Operaciones de Tivit Synapsis explica que si se analizan los grandes cambios en los entornos empresariales de los últimos años es posible ver que ellos han venido de la mano con la evolución tecnológica.

“Las Tecnologías de la Información son cada vez más importantes en las empresas, estas son usadas para el apoyo y automatización de todas las actividades del negocio. Gracias a ellas, las compañías han conseguido obtener importantes beneficios, mejorando sus operaciones, aumentar considerablemente su eficiencia y reduciendo sus costos de operación lo que se traduce en un mayor y mejor servicios para sus clientes”.

Líder regional

Agrega que a nivel continental Chile tiene el crecimiento más maduro de la región en lo que respecta a soluciones Cloud. Sostiene que luego de ocho años en nuestro país, el Cloud vino para quedarse y hoy todas las empresas están pensando en cómo adaptar en alguna de sus formas el Cloud computing.

El ejecutivo explica que las empresas buscan adaptarse rápidamente a las nuevas tecnologías y a los beneficios que esta puede traerles, la búsqueda de plataformas más ágiles, eficientes y de bajo costo que puedan acompañar y beneficiar el negocio son la clave para pensar en soluciones del tipo Cloud.

En relación con el futuro y con el desarrollo de nuevas aplicaciones tecnológicas Francisco López Balart agrega que este estará enfocado a generar una mayor rentabilidad, mejorar el Time to Market, reducir los costos, tener más y mejores datos para la toma de decisiones en los negocios bajo los conceptos de Cloud Híbridas y Big-data.

Las cloud híbridas buscan la integración real entre el mundo de las Cloud Privadas y Públicas donde el principal objetivo es optimizar al máximo la eficiencia y costos para la empresa pudiendo tener a la mano lo mejor de los dos mundos a disposición del negocio.

Big Data es otra de las palabras que escucharemos mucho en los próximos años. Si se piensa en los grandes volúmenes de datos que circulan a nivel corporativo, información que generan los consumidores, entre otros elementos, han hecho que las empresas tomen conciencia acerca de poder acceder, analizar y agregar valor a la información para tomar decisiones oportunas para el negocio.

En cuanto a las áreas donde puede haber más posibilidades de desarrollo para este tipo de emprendimientos, los especialistas sostienen que es fundamental abrir las puertas al desarrollo de las TIC en las industrias estratégicas del país y concentrar los esfuerzos en los sectores que producen el mayor impacto en el PIB nacional. Desde el punto de vista de las Tecnologías de la Información, por ejemplo, la industria electrónica y la industria creativa son áreas interesantes de desarrollo. Se está potenciando también una interesante industria local de programas, videojuegos, animación y aplicaciones.

Desde el punto de vista de la biotecnología, que emplea la biología, química y procesos, también se aprecian oportunidades en la agricultura, pesca, ciencia de los alimentos y ciencias forestales, entre otras. También está el área de Internet de las Cosas y los dispositivos conectados al Big Data, que permiten transformar industrias completas como la automotriz, el hogar, los relojes, todo con el calificativo de inteligente.

Solidez local

En relación con el desarrollo de este tipo de tecnologías a nivel local con respecto a otros países de la región Francisco Hidalgo, consultor senior Inteligencia Digital de Dimacofi explica que junto a Colombia, Brasil y Costa Rica, Chile tiene uno de los más altos niveles de uso de aplicaciones tecnológicas. Según señala esto se debe al desarrollo y estabilidad de su economía, la cual conlleva a las aperturas de mercado, y trae como consecuencia soportar la expansión de compañías chilenas en el extranjero que requieren controlar de forma centralizada sus operaciones en distintos puntos geográficos, y también el ingreso de grandes holding extranjeros que requieren contar con sus aplicaciones tecnológicas globales.

En términos de la digitalización de la información el ejecutivo sostiene que en general Chile se encuentra en un buen nivel, ya que se han desarrollado políticas de estado para incentivar el uso de información digital (factura electrónica, firma digital, soluciones en la nube, por mencionar algunas) que impulsa a las compañías a seguir con esta tendencia.

“Tenemos un escenario positivo, pero es importante ofrecer al mercado soluciones que permitan a los clientes migrar a este nuevo mudo digital, hay sectores que están bastante atrasados y nuestro rol es aportar tecnología e innovación para ser parte de este proceso de cambio y modernización”.

Con respecto a la forma en que las pymes podrían acceder de manera más expedita a las aplicaciones tecnológicas, el ejecutivo de Dimacofi sostiene que este tipo de empresas apuestan a la contratación de servicios (soluciones tecnológicas en la Nube, dispositivos móviles, BPO), esto porque les permite disminuir sus costos, tiempos de respuesta, espacios de oficina, entre otras ventajas. Agrega que incorporar las tecnologías adecuadas, asesorados por empresas especializadas en estas tecnologías, les permite crecer, con un bajo costo de inversión inicial (HW, Soporte), con soluciones escalables e implementaciones rápidas y seguras.

Cómo evolucionará el comercio electrónico en los próximos años

Si miramos atrás unos 5 años, podemos ver la convergencia que ha existido entre la oferta y la demanda en el ámbito del comercio electrónico. Hasta entonces no había ocurrido que la Red nos permitiera acceder a la compra en línea de prácticamente cualquier producto.

Lejos de ralentizar, el ecommerce seguirá creciendo orgánicamente a un ritmo vertiginoso. Las razones para ello, posiblemente, que es sencillo, cómodo y económico.

Gran parte de esta evolución in crescendo del comercio electrónico se debe, sin lugar a dudas, a la fuerte apuesta de cientos, quizás miles de emprendedores para este modelo de negocio. Empresas y emprendedores han trabajado muy duro en los últimos cinco años para abrir los ojos a los usuarios y hacerles ver que comprar en línea es seguro, fácil y cómodo.

Y ahora, ¿cuál es la clave para sobrevivir? ¿A qué tenemos que hacer frente?

La verdad es que las llaves de uno, difícilmente servirán para otro, y cada uno dependerá de cómo utiliza, exprime y aprovecha sus recursos y herramientas. A los que ya tienen cierto recorrido, seguramente les valdrá con una buena fidelización de clientes, la apuesta por una marca fuerte será el arma de otros, una buena estrategia de internacionalización será la clave para otros tantos…

Lo que sí es seguro es que se acercan muchos cambios. Dar en el clavo con todos no es tarea sencilla, pero sí me atrevo a vaticinar algunos de ellos:

El poder del Big Data

Saber qué interesa a los usuarios, cómo, cuándo y por qué es clave para el éxito de un ecommerce, y la implementación del análisis de datos en el comercio electrónico puede ser fundamental para el retorno de la inversión de cualquier tienda online .

Fabricación bajo demanda

El control de stocks es fundamental para cualquier negocio offline, ya que permite disponer de los productos que su público pide. Pero en el ámbito de la venta en línea pasa igual y este aspecto es clave para el éxito.

La evolución en este sentido se inclina hacia la reducción en los plazos de diseño y fabricación; se reducirán los costos de producción porque ya se sabrá de antemano la aceptación del producto o incluso estará vendido.

Como ejemplos de fracaso ante la mala gestión del stock, podemos poner muchos supermercados que han decidido vender en línea pero no han sabido controlar el stock, acumulando productos al no contar con una estrategia digital efectiva que les permitiera obtener los clientes necesarios.

Y como ejemplo de esta tendencia de la que hablamos, de fabricación bajo demanda, podemos mencionar a plataformas como Bubok, primer ecommerce que permite a los autores autopublicar sus libros u obras a través de un modelo de negocio que permite la impresión bajo demanda.

De este modo, sólo se asumen los costos de edición cuando el libro ya se ha vendido.

Online y Offline irán de la mano

El offline no sólo no pierde fuerza, sino que gana protagonismo: en la atención al cliente, la distribución, etc. Todo estará conectado y la tendencia no irá hacia la creación de tiendas online, sino hacia la digitalización del comercio tradicional. Lo que llamamos convergencia del negocio retail y el online.

Marketplace

La gente prefiere comprar en un supermercado. Y el motivo es simple, puede poner en el mismo carro de la compra la carne, la fruta, la comida de su perro, los cosméticos y los productos de limpieza, pagarlo todo al mismo tiempo y llevarse también todo en el mismo momento.

En una tienda online el concepto es el mismo. No resulta muy cómodo y menos desde un dispositivo móvil (desde donde las compras en línea están aumentando, de hecho ya casi un 70% de las compras online se hacen desde un dispositivo móvil), entrar en varias plataformas o páginas web, hacer un pago en cada una de ellas y, en algunos casos, tener que asumir diversos gastos de envío e incluso recibir los productos en momentos diferentes.

Y aquí nos surge una duda, ¿qué pueden hacer las tiendas pequeñas? Quizás el camino es buscar acuerdos de comercialización que les permitan estar presentes en varias plataformas.

A final, el juego consiste en escuchar al cliente, darle lo que pide y ponérselo fácil.

Fuente: Ignasisayol

Mercado de Tecnologías para la Empresa

Cada vez son más y variadas las aplicaciones tecnológicas en las empresas de los más diversos tamaños. Innovación, emprendimiento y oportunidades parecen ser las claves.  

Cada día es más frecuente el uso de diversas tecnologías en los procesos industriales o productivos de diversas empresas a nivel nacional. Acelerar la producción, reducir costos, ser más eficientes y estar siempre en conexión con las necesidades de los clientes son solo parte de los objetivos por los cuales empresas de diversos tamaños están aplicando de manera creciente nuevas tecnologías a sus procesos productivos.

Innovación, emprendimiento, startups, economía digital, son palabras cada vez más comunes, no solo en el mundo de los negocios, sino que también en la vida cotidiana. Es que las nuevas empresas que han ido surgiendo al alero de las nuevas tecnologías se están convirtiendo cada vez más en motores determinantes para el impulso al desarrollo de los países y su economía.

Fundación Chile, dice que aunque todavía las pequeñas y medianas empresas tecnológicas y los innovadores TI tienen un rol menor en impulsar el progreso de los países, cuentan con un enorme potencial de cambiar la economía de naciones como Chile para no enfocarse en la materia prima, sino que en el conocimiento y la innovación. Buena parte de los startups que desarrollan TIC apuntan a distintos propósitos, desde facilitar las ventas en el retail hasta hacer más eficientes los recursos en la minería.

En Chile, la economía digital (manufactura de tecnologías de información, medios, tecnologías de información y telecomunicaciones) creció un 7% en 2015, llegando a representar el 3% del PIB del país. La participación en el PIB de nuestra economía digital es la menor de la OCDE, pero lidera en América Latina.

Las mayores brechas de penetración de la economía digital con respecto a otros países de la OCDE se observa en las pymes. La relación entre penetración digital y productividad en las empresas es muy fuerte, no solo para facilitar procesos, fidelizar clientes, o minimizar errores de registros de costos, sino también para acceder a nuevos mercados de clientes online.

Francisco López Balart, director de Operaciones de Tivit Synapsis explica que si se analizan los grandes cambios en los entornos empresariales de los últimos años es posible ver que ellos han venido de la mano con la evolución tecnológica.

“Las Tecnologías de la Información son cada vez más importantes en las empresas, estas son usadas para el apoyo y automatización de todas las actividades del negocio. Gracias a ellas, las compañías han conseguido obtener importantes beneficios, mejorando sus operaciones, aumentar considerablemente su eficiencia y reduciendo sus costos de operación lo que se traduce en un mayor y mejor servicios para sus clientes”.

Líder regional

Agrega que a nivel continental Chile tiene el crecimiento más maduro de la región en lo que respecta a soluciones Cloud. Sostiene que luego de ocho años en nuestro país, el Cloud vino para quedarse y hoy todas las empresas están pensando en cómo adaptar en alguna de sus formas el Cloud computing.

El ejecutivo explica que las empresas buscan adaptarse rápidamente a las nuevas tecnologías y a los beneficios que esta puede traerles, la búsqueda de plataformas más ágiles, eficientes y de bajo costo que puedan acompañar y beneficiar el negocio son la clave para pensar en soluciones del tipo Cloud.

En relación con el futuro y con el desarrollo de nuevas aplicaciones tecnológicas Francisco López Balart agrega que este estará enfocado a generar una mayor rentabilidad, mejorar el Time to Market, reducir los costos, tener más y mejores datos para la toma de decisiones en los negocios bajo los conceptos de Cloud Híbridas y Big-data.

Las cloud híbridas buscan la integración real entre el mundo de las Cloud Privadas y Públicas donde el principal objetivo es optimizar al máximo la eficiencia y costos para la empresa pudiendo tener a la mano lo mejor de los dos mundos a disposición del negocio.

Big Data es otra de las palabras que escucharemos mucho en los próximos años. Si se piensa en los grandes volúmenes de datos que circulan a nivel corporativo, información que generan los consumidores, entre otros elementos, han hecho que las empresas tomen conciencia acerca de poder acceder, analizar y agregar valor a la información para tomar decisiones oportunas para el negocio.

En cuanto a las áreas donde puede haber más posibilidades de desarrollo para este tipo de emprendimientos, los especialistas sostienen que es fundamental abrir las puertas al desarrollo de las TIC en las industrias estratégicas del país y concentrar los esfuerzos en los sectores que producen el mayor impacto en el PIB nacional. Desde el punto de vista de las Tecnologías de la Información, por ejemplo, la industria electrónica y la industria creativa son áreas interesantes de desarrollo. Se está potenciando también una interesante industria local de programas, videojuegos, animación y aplicaciones.

Desde el punto de vista de la biotecnología, que emplea la biología, química y procesos, también se aprecian oportunidades en la agricultura, pesca, ciencia de los alimentos y ciencias forestales, entre otras. También está el área de Internet de las Cosas y los dispositivos conectados al Big Data, que permiten transformar industrias completas como la automotriz, el hogar, los relojes, todo con el calificativo de inteligente.

Solidez local

En relación con el desarrollo de este tipo de tecnologías a nivel local con respecto a otros países de la región Francisco Hidalgo, consultor senior Inteligencia Digital de Dimacofi explica que junto a Colombia, Brasil y Costa Rica, Chile tiene uno de los más altos niveles de uso de aplicaciones tecnológicas. Según señala esto se debe al desarrollo y estabilidad de su economía, la cual conlleva a las aperturas de mercado, y trae como consecuencia soportar la expansión de compañías chilenas en el extranjero que requieren controlar de forma centralizada sus operaciones en distintos puntos geográficos, y también el ingreso de grandes holding extranjeros que requieren contar con sus aplicaciones tecnológicas globales.

En términos de la digitalización de la información el ejecutivo sostiene que en general Chile se encuentra en un buen nivel, ya que se han desarrollado políticas de estado para incentivar el uso de información digital (factura electrónica, firma digital, soluciones en la nube, por mencionar algunas) que impulsa a las compañías a seguir con esta tendencia.

“Tenemos un escenario positivo, pero es importante ofrecer al mercado soluciones que permitan a los clientes migrar a este nuevo mudo digital, hay sectores que están bastante atrasados y nuestro rol es aportar tecnología e innovación para ser parte de este proceso de cambio y modernización”.

Con respecto a la forma en que las pymes podrían acceder de manera más expedita a las aplicaciones tecnológicas, el ejecutivo de Dimacofi sostiene que este tipo de empresas apuestan a la contratación de servicios (soluciones tecnológicas en la Nube, dispositivos móviles, BPO), esto porque les permite disminuir sus costos, tiempos de respuesta, espacios de oficina, entre otras ventajas. Agrega que incorporar las tecnologías adecuadas, asesorados por empresas especializadas en estas tecnologías, les permite crecer, con un bajo costo de inversión inicial (HW, Soporte), con soluciones escalables e implementaciones rápidas y seguras.

Fuente: Emol